Tobramicina, ¿cuándo y cómo administrarla? #TuFarmacéuticoInforma



La tobramicina es un antibiótico de amplio espectro para el tratamiento de infecciones respiratorias, de la piel, oculares o genitourinarias, entre otras
Enfermedades y patologías relacionadas: Fibrosis quística, Meningitis, Conjuntivitis

El médico deberá comprobar que la bacteria causante de la infección sea sensible a la  tobramicina

La tobramicina es un antibiótico del grupo de los aminoglucósidos, similar a otros como gentamicina o estreptomicina. Es un antibiótico de amplio espectro, es decir, activo sobre un número importante de bacterias. Los aminoglucósidos actúan interfiriendo en los procesos de síntesis de las proteínas de las bacterias, impidiendo su crecimiento y conduciéndolas a la muerte.

Está indicada para el tratamiento de infecciones bacterianas. Entre ellas destacan:

  • Infecciones de piel y tejidos blandos, lo que incluye las que son debidas a quemaduras.
  • Infecciones del sistema nervioso central, como la meningitis.
  • Infecciones genitourinarias complicadas.
  • Es especialmente útil en forma de aerosol para el tratamiento de infecciones respiratorias, sobre todo, en pacientes con fibrosis quística y otras enfermedades pulmonares crónicas.
  • También se emplea para el tratamiento tópico de infecciones oculares superficiales (conjuntivitis aguda, queratitis o úlcera de córnea).

No obstante, el médico debe comprobar previamente que la bacteria causante sea sensible al efecto de tobramicina, pues se han descrito casos de bacterias resistentes a su efecto.

También conviene recordar que, igual que cualquier otro antibiótico, no tiene ningún efecto frente a infecciones causadas por virus (como gripes, resfriados o la mayoría de las infecciones de garganta).

Dosis y duración del tratamiento

La dosis a emplear y la duración del tratamiento dependen de:

  • La localización de la infección
  • Su gravedad
  • La presentación del medicamento.

Habitualmente, son tratamientos de 7 a 10 días.

La tobramicina está disponible en forma de inyectables intravenosos, soluciones para inhalación y como colirios oftálmicos. Algunos de los medicamentos que la contienen son de uso a nivel hospitalario.

Reacciones adversas

Unas de las reacciones adversas más características de tobramicina y de otros aminoglucósidos podría ser:

  • La aparición de toxicidad en el riñón (con aumento de los niveles de creatinina y urea en la orina).
  • A nivel del sistema auditivo, pudiendo aparecer sordera, vértigos o pitidos en los oídos.

Aunque la mayoría de veces suelen ser efectos reversibles y manejables clínicamente.

Aparición de resistencias

El mayor riesgo de tobramicina se debe al mal uso y al abuso que hacemos de los antibióticos. Y es la aparición de resistencias, que pueden hacer que este antibiótico deje de ser eficaz. Para evitar o combatir este problema y reduzcan el riesgo de resistencias bacterianas, el Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española de Medicamentos, ha creado el Plan Nacional frente a la Resistencia a Antibióticos (PRAN), en el que participan los farmacéuticos a través de representantes del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Entre las principales recomendaciones, es fundamental no usar la tobramicina sin receta médica. Además, es importante que tomes el antibiótico a las horas y durante el periodo de tiempo que te haya indicado el médico. Y finalmente, desecha el tratamiento que te haya sobrado en el punto SIGRE de tu farmacia.

Descubre más artículos sobre Uso de Medicamentos en el canal Tu Farmacéutico Informa.

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