Síntomas y diagnóstico de la enfermedad renal crónica, ¿qué debes saber? #TuFarmacéuticoInforma



El diagnóstico de la enfermedad renal crónica requiere realizar pruebas periódicas, ya que los síntomas no suelen aparecer hasta etapas muy avanzadas

El diagnóstico de la enfermedad renal crónica requiere evaluar la función y el daño renal

Conocer los síntomas y cuándo acudir al médico es fundamental para favorecer el diagnóstico de la enfermedad renal crónica. Una enfermedad en la que la labor y la competencia del médico especialista es crucial a la hora de ponerle nombre y de tratarla.

Ante todo, conviene tener presente que se trata de una enfermedad silenciosa cuyos síntomas no suelen mostrarse hasta que se encuentra en una fase ya avanzada.

Por lo tanto, es muy importante quenlas personas con factores de riesgo —como la hipertensión, la diabetes o la enfermedad cardiovascular— se realicen pruebas de screening o despistaje de forma periódica.

Signos de alarma

En cuanto a los signos de alarma relacionados con la enfermedad renal crónica, que suelen aparecer de forma tardía,  destacan los siguientes:

  • Pérdida de peso
  • Falta de apetito
  • Insomnio
  • Fatiga
  • Aumento de la micción
  • Hematuria o presencia de sangre en la orina
  • Calambres musculares
  • Náuseas
  • Dificultad para respirar
  • Retención de líquidos, lo que provoca edemas o hinchazón en las piernas, tobillos o pies.
  • Piel seca o con picazón

Tal como indican desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, es importante tener en cuenta que ninguno de estos síntomas mencionados es específico de la enfermedad renal crónica, sino que pueden deberse a otras enfermedades. De ahí que sea tan prioritario realizarse pruebas de evaluación renal periódicamente.

Dichas pruebas de screening evaluarán tanto la función renal como el posible daño de nuestros riñones a través de análisis de sangre y de orina.

Cómo se realiza el diagnóstico de la enfermedad renal crónica

El diagnóstico de la enfermedad renal crónica requiere medir el nivel de la función renal. Para ello, se extrae una muestra de sangre. A través de ella, se mide la creatinina sérica.

Además, debe evaluarse el daño renal. Para hacerlo, se toma una muestra de orina para determinar los niveles de una proteína llamada albúmina. Un riñón sano no permite que esta proteína, la albúmina, pase de la sangre a la orina, mientras que un riñón dañado sí deja pasar algo de albúmina a la orina.

La medición conjunta de estos factores es el principal parámetro que permite realizar un diagnóstico de la enfermedad renal crónica, así como monitorizar su progresión. Eso sí, para que exista la enfermedad, el especialista deberá detectar, al menos, dos mediciones anormales con, al menos, 3 meses de diferencia entre ellas.

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Recibe nuestro boletín semanal

*Al suscribirte estás aceptando las condiciones de uso y política de privacidad

Artículos recomendados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR