¿Qué es el síndrome de cauda equina o cola de caballo?



El síndrome de cauda equina o cola de caballo es una emergencia médica que precisa intervención quirúrgica urgente, ya que puede causar parálisis de piernas y pies, entre otros síntomas graves

La cirugía del síndrome de cauda equina debe hacerse en 24/48 horas desde el inicio del cuadro

El síndrome de cauda equina o cola de caballo es una emergencia médica que precisa una intervención quirúrgica urgente. «Si los pacientes con síndrome de cauda equina no reciben tratamiento en forma rápida, pueden tener secuelas», explica el Dr. Manuel González Murillo, cirujano de columna. Algunas de estas pueden ser:

  • Parálisis permanente en los miembros inferiores (piernas y pies)
  • Alteraciones esfinterianas (por ejemplo, de los esfínteres intestinales o urinario)
  • Dificultad para caminar
  • Otros problemas neurológicos y físicos

El síndrome de cauda equina se debe a la compresión de los nervios de la columna lumbar, combinada con un estrechamiento del canal espinal.

Esta presión sobre los nervios espinales puede ocurrir por varias causas subyacentes:

  • Hernias discales gigantes
  • Abscesos o hematomas epidurales
  • Tumores espinales
  • Lesiones penetrantes o traumatismos con lesiones vertebrales

Síntomas del síndrome de cauda equina

El síndrome de cauda equina se caracteriza por provocar:

  • Dolor en región lumbar y radicular, con alteración en la sensibilidad de las piernas y pies y/o con incapacidad para caminar.
  • Disminución de la sensibilidad en la región perineal, es decir, la zona que se extiende alrededor de la ingle, a través de las nalgas y del perineo o suelo pélvico. Esta pérdida de sensibilidad se conoce comúnmente como anestesia en «silla de montar».
  • Incontinencia urinaria o intestinal o disfunciones que causen retención de orina, incapacidad de retener orina o pérdida del control fecal.

¿Cómo se trata el síndrome de cola de caballo?

Tal como explica el Dr. González Murillo, esta patología requiere una descompresión quirúrgica urgente con el fin de reducir o eliminar la presión sobre el nervio. Se recomienda que se realice dentro de las 24 a 48 horas del inicio del cuadro.

Por su parte, el pronóstico depende de múltiples factores, entre ellos, de la duración y gravedad del síndrome antes de la cirugía.

Además, a pesar de la cirugía, la recuperación es variable y es posible que los pacientes sigan experimentando dolor, alteraciones de la sensibilidad y de esfínteres.

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