Risperidona: cuándo y cómo debemos tomarla

Risperidona, ¿cuándo y cómo debemos tomarla? Nos lo explica en este vídeo el farmacéutico Iván Espada, vocal del Consejo Oficial de Colegios Farmacéuticos.

La risperidona es un fármaco antipsicótico que actúa sobre nuestro cerebro, regulando la actividad de las neuronas de ciertas áreas del mismo, dando lugar a efectos beneficiosos en determinados pacientes con trastornos psiquiátricos, como la esquizofrenia o el trastorno bipolar.

Está autorizada también para el tratamiento a corto plazo, durante un máximo de 6 semanas, de conductas de agresividad que aparecen en ancianos con Alzheimer o en niños y adolescentes a partir de 5 años con problemas como retraso mental.

  • El tratamiento debe iniciarse con una dosis baja, como suelen ser 2 mg diarios en caso de esquizofrenia o trastorno bipolar. Esta dosis se incrementa en los días posteriores hasta la dosis de mantenimiento, normalmente entre 4 y 6 mg diarios. Los pacientes ancianos suelen requerir menores dosis de inicio y un aumento más cuidadoso de las dosis, ya que el riesgo de reacciones adversas es mayor.
  • Las dosis en caso de trastornos de agresividad en menor, habitualmente 0,5 mg diarios en ancianos y 1 mg diario en niños y adolescentes.

Existen en el mercado presentaciones en forma de comprimidos y solución oral. Igualmente tenemos inyectables para situaciones muy concretas. La dosis diaria suele administrarse en una o dos tomas, no viéndose afectada su absorción por los alimentos.

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta con risperidona, o con cualquier otro antipsicótico, es la adherencia al tratamiento, es decir, tomar tu medicación y respetar las recomendaciones del médico en relación a la dosis y duración del tratamiento. No cambies la dosis que te hayan indicado, no olvides tomar tu medicación todos los días y no suspendas el tratamiento sin que así te lo haya recomendado tu médico, ya que podrías tener una recaída.

Risperidona puede interaccionar con bastantes medicamentos, por lo que no uses ningún fármaco que no te haya recomendado tu médico o farmacéutico. Entre sus reacciones adversas más frecuentes, destacamos el aumento de peso, insomnio o dolor de cabeza.

También es habitual que aparezca somnolencia, por lo que ten cuidado si tienes que conducir o realizar actividades peligrosas que requieran tu atención.

Descubre más artículos sobre Uso de Medicamentos en el canal Tu Farmacéutico Informa.

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Recibe nuestro boletín semanal

*Al suscribirte estás aceptando las condiciones de uso y política de privacidad

Artículos recomendados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR