Psoriasis, más allá de la piel #TuFarmacéuticoInforma

A nivel cutáneo, se ven afectadas la piel o zonas de difícil acceso como las uñas, las manos, los pies o el cuero cabelludo. Además, los pacientes con psoriasis pueden presentar otras manifestaciones como la afectación en las articulaciones, llamada artritis psoriásica

La psoriasis es una enfermedad que fundamentalmente se hace visible en la piel. Sin embargo, debemos tener presente que los pacientes que tienen psoriasis en forma de placas en piel pueden padecer también psoriasis en otras formas y manifestaciones no cutáneas.

Es importante entender que la psoriasis tiene un origen sistémico, es decir, que es una patología que afecta a todo el organismo y cuyo origen se encuentra en el sistema inmune.

Es por eso que puede manifestarse de diferentes formas. A nivel cutáneo, se ven afectadas la piel o zonas de difícil acceso como las uñas, las manos, los pies o el cuero cabelludo, por ejemplo.

Más allá de la piel, estos pacientes también pueden llegar a presentar otras manifestaciones como la afectación en las articulaciones, llamada artritis psoriásica.

Además, la psoriasis, puede aparecer en edad pediátrica.

También existen comorbilidades metabólicas como la dislipemia, la obesidad, la hipertensión o la diabetes que, junto a otras como la insuficiencia renal y el hígado graso, pueden condicionar que el paciente con psoriasis presente un mayor riesgo cardiovascular.

Asimismo, existen otras comorbilidades importantes como la artropatía, la ansiedad o la depresión, que deben ser tenidas muy en cuenta en el paciente con psoriasis. Las comorbilidades relativas al estado psicológico del paciente son, en demasiadas ocasiones, tomadas en poca consideración cuando tienen un impacto altísimo en la calidad de vida.

Por todo ello, desde las asociaciones de pacientes, entre las que se encuentra Acción Psoriasis, se demanda un abordaje integral de la psoriasis, que tenga una visión global del paciente.

Un enfoque multidisciplinar de la enfermedad que aborde tanto las implicaciones en la piel y en las articulaciones, así como cualquier comorbilidad asociada a la psoriasis, permite un abordaje completo e integral del paciente.

Un planteamiento que redundará, sin duda, en un mejor manejo de la enfermedad por parte del paciente y en un incremento notable de su calidad de vida.

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Recibe nuestro boletín semanal

*Al suscribirte estás aceptando las condiciones de uso y política de privacidad

Artículos recomendados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR