19Ene. 21

Miedo al atragantamiento: cómo introducir sólidos en la dieta del bebé

Canal: Pediatría


Los alimentos duros, como una manzana que el niño no puede partir, y los que se deshacen con facilidad previenen el atragantamiento
Enfermedades y patologías relacionadas: Alergias

El reflejo extrusivo del niño, que le lleva a chupetear y después soltar los alimentos, previene el atragantamiento

«Cuando un niño muestra interés por la comida, pero todavía no es capaz de mantenerse sentado, la única forma segura para permitirle comer sólido es manteniéndolo en el regazo», apunta el Dr. Jesús Garrido (Mi Pediatra Online). De esta forma puede controlarse el miedo al atragantamiento.

Ahora bien, en el niño existe también el reflejo extrusivo, que consiste en que coge el alimento, se lo lleva a la boca, lo mueve y lo expulsa. Se trata de una especie de mecanismo de seguridad intuitivo que le indica que no debe llevarlo a la parte posterior de la boca hasta tener la habilidad suficiente para manejarlo de forma adecuada, sin atragantarse. NO debe evitarse esta práctica, pues cumple su función y sirve para que el pequeño aprenda a comer poco a poco alimentos sólidos. Una herramienta más para vencer el miedo al atragantamiento.

Cómo introducir la dieta sólida sin miedo al atragantamiento

Un detalle esencial es seguir dándole leche a demanda, tanto si es lactancia materna como si es lactancia artificial. La diferencia es que, una vez se inicia la dieta sólida, se puede sentar al niño a la mesa y dejarle que pruebe algunos alimentos. «No hay limitación en cuanto al número de alimentos que puede tomar un mismo día; solo tenemos que frenar cuando aparece algún problema», explica Mi Pediatra Online.

Así, en caso de aparecer vómitos, diarrea o erupciones en la piel, sí es necesario pensar qué alimentos nuevos ha tomado, para hacer que los tome otro día de forma individualizada, pues necesitan ser testados en caso de alergias alimentarias.

  • Trozos grandes de alimentos. Para minimizar el riesgo de atragantamiento, es recomendable ofrecer al niño alimentos duros que no pueda partir. Por ejemplo, una manzana entera, y NO una tira. Esto es aplicable también a otras frutas y hortalizas, como el melón, el plátano o la zanahoria. Las tiras pequeñas pueden quedarle atravesadas en la garganta y producirle el atragantamiento. En cambio, al ofrecerle la pieza entera, tendrá que chuparla, y no podrá atragantarse. Esto será suficiente, sin embargo, para poder adquirir buena parte de las vitaminas (micronutrientes) que contiene la fruta.
  • Alimentos muy cocinados, que se deshagan con facilidad. Por ejemplo, una sopa de fideos. En cuanto el niño da con la lengua para echarlos hacia atrás, lo que le llega a la garganta es ya puré.

Y, sobre todo, para vencer el miedo al atragantamiento, hay que pensar que «cuanto antes aprenda a manejar los sólidos en la boca, antes se acabará con ese riesgo», concluye el Dr. Garrido.

Descubre más artículos sobre Alimentación infantil en el canal Pediatría.

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