Microbiota y piel, ¿qué debes saber? #TuFarmacéuticoInforma



La microbiota actúa como barrera de protección frente a agentes patógenos y además contribuye al buen funcionamiento del sistema inmune
Enfermedades y patologías relacionadas: Acné, Psoriasis

En una piel sana existe equilibrio entre los diferentes microorganismos que conforman la microbiota

En este vídeo, el Consejo General de Colegios de Farmacéuticos nos explica qué debemos saber a cerca de la microbiota y qué papel juega en nuestra piel.

¿Qué es la microbiota?

Cuando hablamos de microbiota nos referimos al conjunto de microorganismos que conviven en nuestro cuerpo sin producir enfermedad. Actúa como barrera de protección frente a agentes patógenos y además contribuye al buen funcionamiento del sistema inmune.

Una correcta interacción entre la microbiota y los sistemas homeostáticos, entre ellos nuestro sistema inmunitario y nuestro sistema nervioso, permite un adecuado desarrollo y funcionamiento de dichos sistemas y por tanto de nuestra salud.

Esto es especialmente importante, pues se ha demostrado que pequeños cambios en la dieta pueden resultar beneficiosas en el mantenimiento de la salud, lo que repercute en la salud global.

La microbiota y la piel

La piel es el órgano de mayor extensión. Es un ecosistema que alberga una gran diversidad de poblaciones microbianas, sometidas a cambios de humedad, temperatura, pH y composición lipídica.

También las estructuras anexas a la piel (folículos pilosos y las glándulas sebáceas) constituyen nichos específicos que albergan una microbiota singular.

La microbiota de nuestra piel se forma en el nacimiento y se modifica en la adolescencia, quedando prácticamente inalterada en la edad adulta.

El contacto con distintos estímulos ambientales y los cambios fisiológicos que sufre nuestra piel a lo largo de la vida, hacen que se encuentre en continua evolución.

Equilibrio para conseguir una piel sana

En una piel sana existe equilibrio entre los diferentes microorganismos que conforman la microbiota. Por el contrario, en situaciones de desequilibrio o disbiosis (alteración en la estructura de la comunidad microbiana), se favorece el desarrollo de enfermedades dermatológicas como acné, rosácea, psoriasis o dermatitis.

La microbiota de la piel muestra un elevado grado de variabilidad interindividual, es decir, varía sustancialmente de una persona a otra.

Cuando la piel manifiesta una alteración dermatológica, predomina una determinada especie bacteriana.

En cambio, en una piel sana encontramos una gran diversidad de diferentes especies bacterianas, hongos, parásitos y virus.

El creciente interés por el mantenimiento de la microbiota, ha permitido el desarrollo de nuevas alternativas tópicas que incluyen probióticos y/o prebióticos.

Su utilización parece tener un efecto beneficioso en nuestra piel, tal y como han demostrado en publicaciones científicas.

Descubre más artículos sobre Dermofarmacia en el canal Tu Farmacéutico Informa.

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