Metronidazol, ¿cuándo y cómo debemos administrarla? #TuFarmacéuticoInforma



Metronidazol es un antibiótico indicado frente a infecciones uretrales, vaginales, intestinales y hepáticas parasitarias
Enfermedades y patologías relacionadas: Rosácea, Vaginosis bacteriana

La dosis y la duración del tratamiento con metronidazol debe definirlas el médico

La metronidazol es un antibiótico del grupo de los imidazoles, que actúa sobre un número importante de bacterias. También presenta actividad antiparasitaria.

Al igual que cualquier otro antibiótico, no tiene ningún efecto frente a infecciones causadas por virus, como gripe, resfriado, COVID-19 o la mayoría de las infecciones de garganta. También se han descrito casos importantes de bacterias resistentes a su efecto.

Metronidazol se usa para tratar, entre otras, infecciones:

  • Uretrales
  • Vaginales
  • Intestinales
  • Hepáticas parasitarias

También, para tratar infecciones de la piel que cursan inflamación o rojeces, como el acné de la rosácea.

Presentaciones de metronidazol

El metronidazol está disponible en el mercado como inyectable intravenoso, así como por vía:

  • Oral, en forma de comprimidos y suspensión oral.
  • Vaginal, en forma de comprimidos vaginales.
  • Tópica, en forma de gel y crema.

Cómo tomarlo

La dosis a emplear y la duración del tratamiento debe definirlas el médico en función de:

  • La localización de la infección
  • Su gravedad
  • La presentación del medicamento

Por ejemplo para adultos, en el tratamiento de las infecciones de la piel que cursan con inflamación, se suele aplicar sobre la piel limpia una fina capa de gel dos veces al día (mañana y noche) durante 3 o 4 meses.

Para las infecciones vaginales, se suele introducir un comprimido vaginal por las noches durante 10-20 días y, generalmente, se suele acompañar de tratamiento por vía oral.

En niños, la dosis a emplear y la duración del tratamiento dependen de:

  • El peso del niño
  • La localización de la infección
  • Su gravedad

Efectos secundarios

Las reacciones adversas más frecuentes en tratamientos sistémicos con metronidazol son náuseas y dolor de cabeza. Por vía tópica, puede producir enrojecimiento transitorio e irritación.

Sin embargo, el mayor riesgo de metronidazol se debe al mal uso y al abuso que hacemos de este fármaco, que puede conducir a la aparición de resistencias que pueden hacer que este antibiótico deje de ser eficaz.

Para tomar medidas que reduzcan el riesgo de resistencias, el Ministerio de Sanidad, a través de la Agencia Española de Medicamentos ha creado un grupo de expertos (Plan Nacional de la Resistencia a Antibióticos o PRAN), en el que participan los farmacéuticos a través de representantes del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

Entre las principales medidas, nunca debe utilizarse metronidazol sin receta médica. Además, es importante tomar el antibiótico a las horas y durante el periodo de tiempo que indicado por el médico.

Finalmente, el tratamiento sobrante debe desecharse en el punto SIGRE de la farmacia.

Descubre más artículos sobre Uso de Medicamentos en el canal Tu Farmacéutico Informa.

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