06jul. 17

Los distintos tipos de arritmias y sus tratamientos

Canal: Corazón
Descubre los distintos tipos de arritmias existentes: taquicardia, bradicardia, fibrilación auricular, fibrilación ventricular... y conoce sus tratamientos.
Enfermedades y patologías relacionadas: Arritmias

Existen dos grandes tipos de arritmias, las bradicardias, que se conocen como arritmias lentas y las taquicardias, conocidas como arritmias rápidas. Una arritmia se considera lenta cuando la frecuencia cardíaca va por debajo de lo que necesita el organismo. “Se dice que hay una bradicardia cuando hay menos de 60 latidos por minuto pero realmente no deberíamos considerar un límite fijo, porque cuando uno está tranquilo, sobre todo gente deportista y entrenada, es normal que el corazón esté a menos de 60 latidos por minutos sin que suponga ningún problema”, explica el cardiólogo Nicasio Pérez Castellano, presidente de la sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española de Cardiología.

En ocasiones sí que puede haber bradicardias que limiten la cantidad de esfuerzo que puede hacer el paciente, pueden producirle mareo o incluso pérdida de conocimiento. En estos caso hay poner un tratamiento que consiste en la implantación de un marcapasos definitivo con el que los pacientes van a poder hacer una vida completamente normal.

Las taquicardias, cuando el corazón va más rápido de lo habitual

El otro gran grupo de arritmias, las rápidas, se llaman taquicardias y se dan cuando el corazón va a más de 100 latidos por minuto. Sin embargo, hay que tener en cuenta que cualquier persona al hacer deporte superará esta cifra con lo cual se considerará una taquicarda cuando “esta se da en situación de reposo y provocque síntomas molestos”, explica el doctor.

Uno de los tratamientos para las taquicardias es realizar una ablación, este sería un tratamiento curativo. También puede ocurrir que se necesite combinar la ablación con fármacos antiarrímicos, en estos  casos se conseguirá que el paciente tenga arritmias con menos frecuencia y que incluso pueda llegar a no notarlas.

La fibrilación auricular y la fibriblación ventricular 

Otro tipo de arritmia es la fibrilación auricular, esta es la más frecuente y su incidencia va aumentando con la edad y cuando se tienen factores de riesgo como hipertensión, diabetes, apnea del sueño… Uno de los riesgos de la fibrilacón auricular es que aumenta de forma considerable el riesgo de padecer una embolia y que, si ocurre en pacientes con cardiopatías, aumenta su mortalidad.

La peor arritmia rápida que se puede tener es la fibrilación ventricular, ya que “si un sujeto sufre una arritmia ventricular sufre una muerte súbita inmediatamente”, asegura el cardiólogo. Para evitar esta situación habría que controlar bien la cardiopatía que tenga el paciente, ya que esto suele darse en personas con cardiopatías importantes. “En algunos pacientes recomendaremos implantarse un desfibrilador automático porque en ellos el riesgo de desarrollar una fibrilación ventricular será lo suficientemente importante como para decidir que este paciente deba estar protegido con un aparato que es capaz de monitorizar continuamente el ritmo cardíaco y, en caso de que se produzca una fibrilación ventricular, tratarla automáticamente”.

Descubre más artículos sobre Arritmias en el canal Corazón.

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