Higiene de la piel del niño atópico, ¡todo lo que debes saber!

Canal: Pediatría
Casi una cuarta parte de los niños sufre dermatitis atópica, y en algunos casos la enfermedad se mantiene durante toda su vida. El pediatra Jesús Garrido ofrece en este vídeo consejos para cuidar adecuadamente la piel del niño atópico. Vídeo producido por MedicinaTV con la colaboración del Club de Padres Blemil Blevit de Ordesa.

La dermatitis atópica afecta a entre un 10 % y un 25 % de los niños y se desarrolla de forma dispar a lo largo de su vida:

  • Algunos niños empiezan a manifestarla en la etapa lactante y conforme van creciendo se va atenuando hasta desaparecer completamente.
  • Otros presentan dermatitis atópica durante toda la vida.

Lo típico es que la piel del niño atópico sufra  inflamación y descamación de la piel en brotes que no siempre tienen un desencadenante identificable.

Como indica el pediatra Jesús Garrido en este vídeo del Club de Padres Blemil Blevit de Ordesa, hay tres factores importantes cuando hablamos de la higiene de la piel del niño atópico:

  1. Evitar los irritantes: los más agresivos son los jabones y el cloro, que deterioran la capa grasa de la piel. El polvo, los ácaros del polvo, las fibras textiles artificiales, como el polyester, y naturales, como la lana; los perfumes, algunos cosméticos… también pueden ocasionar brotes.
  2. Mantener una buena higiene: conviene reducir el daño que pueda producir la limpieza, por lo que se recomienda lavar al niño solamente con agua o utilizar en poca cantidad jabones que no contengan detergentes.
  3. Proteger la piel, a través de la hidratación, que debe ser diaria y constante. Puede realizarse mediante soluciones en forma de aceite o de crema hidratante. Si aparece el brote, conviene intensificar más aún la hidratación de la piel del niño atópico.

Hay también un factor desencadenante, que es el sudor, que favorece la aparición de brotes en las zonas donde más se acumula, como son los pliegues de los codos, el cuello, la parte superior de la espalda y detrás de las rodillas.

Si el niño suda mucho, es necesario darle una ducha para refrescarlo y, además, quitarle todas las sustancias que se pegan al sudor y también pueden ser irritantes, por ejemplo, por ser contaminantes.

En cuanto a la exposición solar, hay que tener en cuenta que el sol es bueno para la piel del niño atópico, siempre que la exposición sea segura:

  • En los niños menores de tres años, conviene limitar la exposición prolongada al sol.
  • En los menores de 6 meses aún debe limitarse más: en los bebés no solo existe el peligro de la quemadura solar, sino que también tienen una mayor tendencia a sufrir golpes de calor.
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