Fracturas óseas por fragilidad, ¿qué debes saber? #TuFarmacéuticoInforma



Las fracturas óseas por fragilidad son consecuencia de una pérdida de hueso (de densidad ósea) asintomática y progresiva seguida de una caída o un golpe
Enfermedades y patologías relacionadas: Osteoporosis

La carga de las fracturas óseas por fragilidad en España es similar a la de la EPOC

Las fracturas óseas por fragilidad afectan a 1 de cada 3 mujeres y a 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años, por lo que casi todos tenemos familiares o amigos afectados por este problema. Además, son la cuarta causa principal de morbimortalidad crónica, tal como refleja Carlos Fernández Moriano, farmacéutico del Consejo General de Colegios Farmacéuticos en este vídeo.

En España, se produjeron aproximadamente 330.000 fracturas óseas por fragilidad nuevas en 2017. Y, dado que la esperanza de vida sigue aumentando, es probable que la incidencia (es decir, el número de nuevos casos) de las fracturas por fragilidad en España crezca casi un 30 % para 2030.

En 2017, los costes relacionados con fracturas ascendieron a un total aproximado de 4.200 millones de euros en España, que alcanzarán la cifra de 5.500 millones de euros en 2030.

La carga de las fracturas por fragilidad en España es similar a la de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y supera al del accidente cerebrovascular isquémico.

Consecuencias sobre la persona

Más allá del dolor inmediato y el tiempo de curación y la recuperación asociados a una fractura, una fractura inicial incrementa significativamente el riesgo de fracturas siguientes y puede desencadenar una espiral de dependencia sanitaria, un incremento del gasto y la disminución de la calidad de vida, a pesar de que existen tratamientos y programas para la prevención secundaria de las fracturas por fragilidad.

Es importante tener en cuenta que la pérdida de hueso (en concreto, de densidad ósea) es asintomática y progresiva, hasta que se produce la primera fractura por fragilidad debido a un traumatismo mínimo, como una caída o incluso un pequeño golpe.

Una fractura no solo afecta a las personas en el plano físico, sino también en el emocional. El ser conscientes del aumento del riesgo de sufrir fracturas puede afectar negativamente a la actitud de los pacientes, que tienden a modificar sus niveles de interacción social y a evitar determinadas actividades, lo que empeora su calidad de vida general.

Es importante identificar a los pacientes lo antes posible tras una fractura, para optimizar los tratamientos de prevención de fracturas y proteger a los pacientes de fracturas siguientes.

Descubre más artículos sobre Dolor en el canal Tu Farmacéutico Informa.

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Recibe nuestro boletín semanal

*Al suscribirte estás aceptando las condiciones de uso y política de privacidad

Artículos recomendados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR