¿Por qué el virus de la COVID-19 se llama coronavirus? ¿Cómo se comporta?

Canal: COVID-19


El coronavirus es un virus esférico y con espinas. El Dr. Dámaso Crespo, catedrático de Biología Molecular, explica en el vídeo a qué debe su nombre y cómo nos infecta

El coronavirus, al microscopio, tiene forma de corona

El  Dr. Dámaso Crespo, catedrático de Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cantabria y vocal de la sección Biológica de la  Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), explica en este vídeo las principales características del coronavirus y cómo se comporta para resultar tan infeccioso.

El coronavirus es un virus microscópico que se caracteriza por tener una serie de proyecciones a modo de espinas que, al verse en microscopía de dos dimensiones, se asemejan a las de una corona, de ahí viene su nombre. No obstante, «hoy sabemos que se trata de un virus esférico», aclara el Dr. Crespo.

¿Cómo se comporta el coronavirus de la COVID-19?

Las espinas o prolongaciones le sirven para unirse a receptores específicos de nuestras células y penetrar en su interior, donde comienza a multiplicarse a partir de la duplicación de su ARN mensajero.

El coronavirus entra fundamentalmente en el interior de las células del aparato respiratorio y de las células endoteliales de los sistemas vasculares del pulmón. Así produce una gran alteración respiratoria.

¿Qué podemos hacer para evitar que el coronavirus penetre en nuestro organismo?

Como se transmite por vía aérea, el Dr. Crespo subraya que lo más importante es mantener las distancias entre las personas. De 1,5 a 2 metros mínimo.

Asimismo, debemos realizar un continuo lavado de nuestras manos. «Estamos continuamente tocando superficies que pueden estar infectadas por el virus», explica el Dr. Crespo.

Tal como indica el catedrático de Biología Molecular, el lavado de manos debe ser quirúrgico:

  • Prestando especial atención al espacio que queda entre los dedos y debajo de las uñas.
  • Con abundante cantidad de jabón.
  • Con una duración aproximada de 2 minutos mínimo.

Además, si durante el tiempo que dure el enjabonamiento hemos cerrado el grifo (recomendable para minimizar el consumo de agua), a la hora de efectuar el aclarado, debemos volver a abrir el grifo utilizando el codo.

Descubre más artículos sobre Geriatría y Gerontología en el canal COVID-19.

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