¿Sabías que la medicación puede servir para conocer si el asma está bien controlado? #TufarmacéuticoInforma



La medicación para el alivio de los síntomas puede servir como indicador para medir el nivel de control que presentan los pacientes respecto a su enfermedad
Enfermedades y patologías relacionadas: Asma

Tomar la medicación para el alivio sintomático menos de dos veces por semana refleja un buen control del asma

El asma es una enfermedad crónica del aparato respiratorio, en la que se produce una inflamación de los bronquios y se obstruye el paso del aire, lo que dificulta nuestra respiración al provocarnos ahogo. Un adecuado control del asma previene las agudizaciones y permite mejora la calidad de vida de los pacientes.

Se trata de una enfermedad cuya prevalencia en España se estima en un 5 % en la población adulta y en un 10 % en los niños. Su frecuencia varía bastante entre áreas geográficas, con un mayor predominio en zonas de costa.

Entre los principales síntomas del asma podemos destacar:

  • Ahogo o dificultad para respirar (disnea).
  • Tos repetitiva y habitualmente seca.
  • Pitidos o ruidos en el pecho, denominados sibilancias, que son producidos al salir el aire a través de los bronquios estrechados por la inflamación.
  • Y opresión o sensación de tirantez en el pecho.

Ninguno de estos síntomas es específico del asma, por lo que serán necesarias prue­bas de función pulmonar para llegar a un correcto diagnóstico.

Uso de fármacos para el control del asma

El control del asma requiere:

  • Tratar los síntomas.
  • Prevenir agudizaciones y ataques.

El uso de la medicación para el alivio de los síntomas puede servir como indicador para medir el nivel de control de los pacientes respecto a su enfermedad. Puede haber pacientes:

  • Controlados: acuden a la medicación para el alivio de los síntomas menos de dos veces por semana.
  • Parcialmente controlados: la necesitan dos o más veces por semana.
  • No controlados:  acuden en exceso a la medicación para el alivio de los síntomas, presentan además síntomas tanto por el día como por la noche y tienen limitación de actividad física e historial de agudizaciones.

Asimismo, «el empleo de 3 envases o más de medicación para el alivio de los síntomas al año está asociado con ataques y el uso de 12 envases o más al año está asociado con mortalidad», indica Carlos Fernández Moriano, farmacéutico del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.

Factores de riesgo y desencadenantes

La inflamación de los bronquios se encuentra en la base de esta enfermedad. Para un adecuado control del asma, es necesario conocer los factores de riesgo y los factores desencadenantes de las agudizaciones. De esta forma, se puede actuar sobre ellos de forma preventiva.

Entre los factores de riesgo, destaca la obesidad, y, entre los factores desencadenantes, se encuentran: el humo del tabaco, el polen o los ácaros, entre otros muchos.

No abandonar la medicación

En caso de sufrir un ataque asmático, el paciente no debe abandonar la medicación de control de la enfermedad. Ni siquiera si se siente mejor y aliviado al poder respirar tras tomar algún fármaco para el alivio de los síntomas.

Algunos medicamentos actúan solo como alivio sintomático provocando una dilatación inmediata de los bronquios, pero sin efecto sobre su inflamación.

Además, es fundamental no automedicarse y seguir siempre las pautas prescritas por el médico y mantener la adherencia a los tratamientos.

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