Cólicos del lactante, ¿qué son y por qué se producen?

Canal: Pediatría
Todo lo que debes saber sobre los cólicos del lactante, por el pediatra Jesús Garrido. Vídeo producido por MedicinaTV con la colaboración del Club de Padres de Ordesa. ¡Dale al play!

Los cólicos del lactante se dan cuando un bebé con menos de tres meses de vida tiene un llanto inconsolable: llora continuamente, durante horas, un día detrás de otro. Pero, ¿cómo distinguir los cólicos del lactante de un llanto porque el bebé tiene hambre o sueño? ¿Cuáles son las principales razones por las que un bebé puede sufrir los llamados cólicos del lactante?

El pediatra Jesús Garrido describe siete motivos frecuentes de los cólicos del lactante y apunta que no suelen tratarse de causas únicas, sino que normalmente aparecen asociadas.

  1. Alimentación incorrecta: el bebé no siempre necesita las mismas cantidades de alimento y los padres deben adaptarse a las necesidades del niño a la hora de darles las diferentes comidas.
  2. Necesidad de estímulos: los bebés necesitan estímulos, como cambios de postura, afecto o cambios sensoriales, para desarrollar su cerebro. Si no los reciben, llorarán para conseguirlos.
  3. Problema en la flora intestinal: algunos bebés sufren más gases que otros, un problema que puede solucionarse con probióticos.
  4. Lactancia artificial: algunos niños son intolerantes a la proteína de la leche de vaca, lo que les convierte en bebés más irritables, que lloran más (sobre todo, por la tarde-noche) y tienen la piel irritada; tienen tendencia a vomitar con facilidad y no ganan suficiente peso. Para solucionar este problema, puede cambiarse la leche artificial normal por leche hidrolizada.
  5. Gases: algunos niños sufren muchos gases, combinados con la producción de una caca ácida y dermatitis del pañal repetitiva. Esta situación suele deberse también a la intolerancia a la leche de vaca, y la solución vuelve a ser darles en su lugar leche hidrolizada.
  6. Producción de acidez excesiva: desde que nacen y hasta los dos meses de vida, aproximadamente, los niños deben ir aumentando la producción de acidez para ayudar a la digestión. Sin embargo, a veces, sobrepasan el nivel de acidez normal y reaccionan interrumpiendo las tomas llorando y arqueándose hacia atrás de dolor. Si este efecto se produce cada vez con más frecuencia y, además, el bebé tiene la lengua blanca, tose con frecuencia, tiene mocosidad e hipo, el niño sufre reflujo ácido y debe tratarse.
  7. Necesidad de estímulos por encima de lo normal: se da en niños cuyo cerebro se está desarrollando más rápidamente de lo normal, por lo que consume más estímulos de lo habitual. Si no le dan, el bebé no parará de llorar.

Varias causas asociadas

Hay ocasiones en las que las causas anteriores se manifiestan de forma asociada. Por ejemplo, un niño con alta demanda de estímulos tiene un mayor nivel de ansiedad y, con ello, produce más acidez, la cual puede generar reflujo. Por eso, para poner fin a los cólicos del lactante, deben tratarse todas las causas de forma simultánea. Una vez se aprecie mejoría, irán retirándose los distintos tratamientos de uno en uno.

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