Cáncer y piel, ¿qué debes saber? #TuFarmacéuticoInforma

Descubre cuáles son las principales alteraciones de la piel que puede tener el paciente oncológico en este vídeo de la serie #TuFarmacéuticoInforma #Dermofarmacia.

“La palabra cáncer y hablar de paciente oncológico está dejando de ser, poco a poco, un tema tabú”, asegura en el vídeo Tomás Muret, farmacéutico experto en Dermofarmacia, quien, además, subraya que esta situación es “bastante positiva y contribuye al conocimiento y comprensión de las necesidades de los pacientes”.

Una de estas necesidades es el cuidado de la piel y, por eso, en este vídeo, su homóloga Virginia Barrau explica cuál es la relación entre cáncer y piel, y cómo debe cuidar su piel el paciente oncológico.

“El cuidado de la piel en el paciente oncológico es una necesidad importante a atender en todo el transcurso de la enfermedad: tanto de forma previa al inicio del tratamiento, como durante y a la finalización del mismo”, advierte Barrau.

La farmacéutica experta en Dermofarmacia incide en que el oncólogo, junto con el dermatólogo y el farmacéutico experto en Dermofarmacia, pueden contribuir enormemente a reducir y minimizar las alteraciones y efectos adversos en nuestra piel a consecuencia a sea de la propia enfermedad o bien de los tratamientos que recibe el paciente.

Entre las alteraciones de la piel más frecuentes que pueden aparecer podríamos destacar:

  • Xerosis o piel seca
  • Prurito cutáneo, picor
  • Dermatitis tras colostomía
  • Linfedema que suele afectar a las extremidades
  • Dermatosis por déficit nutricional

Las imperfecciones faciales o alteraciones de la piel en la cara como consecuencia de los tratamientos es otra área a incidir. Son alteraciones que el paciente oncológco puede notar, como, por ejemplo:

  • Mayor sensibilidad
  • Pérdida de luminosidad en la piel, con un tono de piel apagado y cetrino
  • Sensación de tirantez en la piel.
  • Redistribución de la grasa en el rostro acentuando más los pómulos.
  • Aumento de los poros
  • Aparición de rojeces

Cabe destacar también la posibilidad de hiperpigmentación en la piel inducida por el uso de determinados quimioterápicos, así como también la aparición de léntigos o manchas marrones en diferentes puntos del rostro. Estas situaciones suelen desaparecer de forma total o parcial a la finalización del tratamiento y se pueden combatir y disimular con productos específicos.

El cuidado de la piel es fundamental en el paciente oncológico en la medida en que contribuye a una mejor calidad de vida y a una mayor autoestima del paciente. Para sentirse bien, es fundamental verse bien y estar a gusto uno con su propia imagen.

 

Descubre más artículos sobre Dermofarmacia en el canal Tu Farmacéutico Informa.

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