Bromazepam, ¿cuándo y cómo administrarlo? #TuFarmacéuticoInforma



Bromazepam puede utilizarse a dosis bajas para reducir la ansiedad, mientras que a dosis altas tiene efecto sedante y puede servir para tratar el insomnio
Enfermedades y patologías relacionadas: Ansiedad, Insomnio

Bromazepam debe tomarse siempre por prescripción médica y su retirada ha de ser gradual

Bromazepam es un fármaco ansiolítico perteneciente al grupo de las benzodiacepinas, que actúa sobre nuestro cerebro reduciendo la tensión y ansiedad (a bajas dosis) o con efectos sedantes (a altas dosis), de modo que favorece el sueño, normaliza el tiempo necesario para conciliarlo y su duración y reduce el número de interrupciones del mismo.

Se emplea fundamentalmente para el tratamiento, a dosis bajas, de la ansiedad, la agitación y el nerviosismo. A dosis más altas, se emplea como sedante y relajante muscular. No está indicado para el tratamiento de la depresión.

En el tratamiento de corta duración del insomnio debe iniciarse siempre con la dosis más baja posible, que se podrá ir incrementando paulatinamente. Sin embargo, no deberá superar las 8-12 semanas, incluyendo el tiempo de retirada gradual.

Cómo tomar bromazepam

Es fundamental ceñirse estrictamente a la dosis y duración de tratamiento prescrita por el médico.

De forma general, en pacientes de edad avanzada, será necesario hacer una reducción de dosis individualizada. En aquellos pacientes tratados durante 2 o más semanas, nunca debe interrumpirse de forma brusca y deberá realizarse una suspensión gradual del tratamiento.

En la farmacia comunitaria, se dispone de distintas presentaciones de bromazepam en forma de cápsulas.

Posibles reacciones adversas

Las reacciones adversas más frecuentes en el tratamiento con bromazepam son las relacionadas con el sistema nervioso, como sedación y somnolencia, por lo que habría que tener cuidado si se va a conducir o utilizar maquinaria peligrosa, ya que nuestra capacidad de reacción se encuentra reducida.

Igual que otras benzodiacepinas, bromazepam puede producir dependencia, tanto física como psicológica. Por ello, es muy importante reducir la dosis y la duración del tratamiento al mínimo necesario, y no realizar una suspensión brusca del tratamiento, sino con disminuciones progresivas de la dosis diaria. De lo contrario, podría desarrollarse un efecto rebote, conocido como síndrome de abstinencia, que puede cursar con dolor de cabeza, dolor muscular, ansiedad, confusión e irritabilidad.

Se recomienda evitar el consumo de bebidas alcohólicas durante el tratamiento, debido a que el alcohol también tiene efectos depresores sobre el sistema nervioso central y las reacciones adversas del bromazepam podrían verse potenciadas.

Entre las principales recomendaciones, es fundamental:

  • No utilizar bromazepam sin receta médica.
  • No aumentar la dosis indica por el médico.
  • Seguir los consejos para realizar correctamente la retirada gradual de la dosis.
  • Estar alerta ante una posible aparición de efecto rebote al terminar el tratamiento.

Por último, el tratamiento sobrante debe desecharse en el punto SIGRE de la farmacia. Puedes conocer más sobre esta iniciativa para reciclar los medicamentos caducados y/o inservibles, así como localizar el centro más cercano a tu hogar en la web: https://www.sigre.es/.

Descubre más artículos sobre Uso de Medicamentos en el canal Tu Farmacéutico Informa.

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