Ajo, ¿cuándo y cómo tomarlo? #TuFarmacéuticoInforma



La Agencia Europea del Medicamento aprueba el uso del ajo como medicamento tradicional en la prevención de la aterosclerosis y en el alivio de los síntomas del resfriado común
Enfermedades y patologías relacionadas: Arteriosclerosis

El ajo se utiliza como medicamento desde el siglo XVI

El ajo o allium sativum es una especie cuyo origen se sitúa en las regiones de Asia Central, en el desierto siberiano de Kirghiz, desde donde pasó a Arabia, Egipto, China y al Mediterráneo gracias a los pueblos nómadas y las rutas comerciales.

Se trata de una especie ampliamente cultivada y sus bulbos, además de ser un ingrediente habitual en nuestra cocina mediterránea, son empleados desde la antigüedad en la medicina tradicional.

En Europa, el interés por el ajo como medicamento aparece en el siglo XVI, en el que empieza a utilizarse prácticamente como una panacea para el tratamiento de diversas afecciones y como:

  • Antimicrobiano
  • Antiséptico
  • Remedio depurativo
  • Prevención de afecciones cardíacas

Los principales componentes del bulbo de ajo son los compuestos azufrados —destacando mayoritariamente la aliína— además de proteínas, aminoácidos libres, derivados fenólicos, fibra, minerales como fósforo, potasio, azufre, zinc, y diversas vitaminas como A y C.

La Agencia Europea del Medicamento (EMA) aprueba el uso del ajo como medicamento tradicional en la prevención de la aterosclerosis como tratamiento coadyuvante. También en el alivio de los síntomas del resfriado común.

Cómo tomar ajo medicinal

En cuanto a la forma de tomarlo, debe tenerse en cuenta las diferentes presentaciones comerciales que existen en el mercado. Estas normalmente se estandarizan según el contenido de sus compuestos azufrados y, particularmente, de la aliína.

Así, entre los preparados de ajo más utilizados que podemos encontrarnos están el deshidratado, pulverizado y encapsulado.

La dosis recomendada para un adulto, en general, es el consumo de unos 4 gramos al día de ajo o 300 mg si es pulverizado encapsulado —valorado en 1,3% de aliína o 0,6% de alicina— dos o tres veces al día.

Efectos secundarios

La toxicidad del ajo es muy escasa. Sin embargo, debido a su efecto antiagregante plaquetario, se desaconseja su uso en dosis elevadas o utilizarlo con precaución en caso de hemorragias activas. Tampoco está indicado ante una situación en que nos encontremos ante una operación o intervención quirúrgica.

Descubre más artículos sobre Plantas medicinales en el canal Tu Farmacéutico Informa.

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