Cómo el estado de ánimo se refleja en la piel

Estres, depresión, felicidad... algunos estados de ánimo pueden tener su reflejo en la piel.

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De acuerdo a investigaciones realizadas por Nutrición Sin Más, el sueño es muy importante para la salud, así como también hemos escuchado frecuentemente que ayuda a la piel a tener un buen aspecto. Sin embargo, otros factores también cuentan cuando se trata de una piel perfecta, como por ejemplo, nuestro estado de ánimo.

La piel, o sistema tegumentario, es el órgano más notorio del cuerpo cuyas funciones se centran en brindar protección al organismo interno de cualquier tipo de ataque externo que pueda causarle daño. En este artículo te vamos a explicar cómo el estado de ánimo se refleja en la piel.

Los sentimientos o estados anímicos de una persona pueden contribuir a que su piel presente un buen aspecto, o no. Efectivamente, cuando el estado de ánimo varía, también se alteran algunas funciones fisiológicas.

Primeramente, conviene mencionar que existe una diferencia entre los sentimientos y el estado de ánimo. Este último presenta intensidades menos elevadas que las emociones, las cuales además pueden durar menos tiempo que el estado de ánimo, el cual se prolonga por más tiempo.

Teniendo claridad en este punto podemos empezar a conocer cómo los estados de ánimos dejan una secuela en el aspecto que presenta la piel.

Estados de ánimos que se reflejan en la piel

La manera en la cual una persona se sienta cada día, puede influir en la apariencia que tiene la piel. De igual forma, los estados de ánimo también son capaces de afectar el funcionamiento del resto de los órganos, así como de los procesos circulatorios, el sistema nervioso, las hormonas, entre otros, lo cual acarrea efectos en la piel, tal como la aparición de líneas de expresión, acné, resequedad, sudoración, pérdida de brillo, mayor cantidad de grasa, alergia, entre otras afecciones.

A continuación, te daremos a conocer algunos estados de ánimo y cómo estos pueden reflejarse y afectar tu piel.

  • El estrés: este tipo de afección se caracteriza por generar agotamiento mental, especialmente cuando una persona se encuentra sometida a altos niveles de tensión. En dichas circunstancias, el cuerpo suele reaccionar con estrés.

Su aparición influye mucho en el cuerpo ya que es posible experimentar caída de cabello, depresión, insomnio, desequilibrio en el peso corporal, molestias cardíacas, entre otros. El estrés también se manifiesta en la piel. Por ejemplo, es posible que aparezca un mayor número de líneas de expresión, e incluso arrugas.

Muchas personas fruncen el seño cuando se padecen estrés y esto produce arrugas. La piel también pierde brillo, pues, cuando nos encontramos relajados, la piel luce esplendida, pero al estar bajo situaciones de tensas, la piel se vuelve opaca. De igual forma, en la medida que aumentan los niveles de cortisona, también se elevan las grasas corporales, lo cual acarrea la aparición del acné. El cuero cabelludo también padece a causa del estrés, por ello muchas personas empiezan a sufrir de calvicie o alopecia.

  • La depresión: es otro estado de ánimo que afecta la piel cuando una persona vive momentos que no son fáciles de superar. Es bien sabido que la depresión ocasiona daños a nivel cerebral y cardiovascular, además de confusión y desequilibrios en el sueño.

La piel también deja saber cuando una persona se encuentra viviendo este padecimiento. Uno de las manifestaciones  más evidentes es la aparición de ojeras, ya que se presentan cuando la persona comienza a perder el sueño. La piel se torna de un tono gris, su tono cambia y empieza a lucir como si estuviese descuidada.

  • Miedos: ante distintos peligros, o el sentir inseguridad cuando se vive una situación. Estos estados de ánimo hacen que nuestro cerebro libere adrenalina, y los procesos circulatorios se ven afectados ocasionando una piel pálida, como consecuencia del cambio en la fluidez de la sangre por nuestro torrente sanguíneo. Los labios pueden decolorarse, y la piel toma un tono más blanco.
  • Irritación: cuando el estado de ánimo es irritable, o aquellas situaciones en las cuales las personas tienden a molestarse fácilmente también son evidentes los padecimientos, tales como envejecimiento, aparición de canas, molestias cardíacas, afección en las paredes de las arterias, dolores frecuentes de cabeza, caída de cabello, entre otros.

La piel puede presentarse enrojecida, al igual que otras partes del cuerpo, debido a que cuando una persona se encuentra molesta la circulación funciona con mayor rapidez, y la piel adquiere un tono rojizo. Es posible además que la persona experimente picores durante el momento que está molesto, y esto podría generar otro tipo de lesiones más adelante.

Otro signo es la dermatitis atópica, la cual se caracteriza por un picor e inflamación en la piel, así como resequedad. Al igual que ocurre cuando alguien experimenta estrés, cuando una persona estar irritada tienden a fruncir el ceño y esto desencadena arrugas y líneas de expresión que anteriormente no existían.

  • Felicidad: este hermoso estado de ánimo sin duda no puede pasar por alto, ya que es igual de poderoso que los anteriores, pero en beneficio de nuestro cuerpo y nuestra piel. Cuando nos sentimos felices nuestro cerebro libera tres hormonas, las cuales son la dopamina, la endorfina y la serotonina, las cuales dejan abundantes beneficios para nuestra piel.

Por ejemplo, cuando sentimos bienestar es mucho más difícil experimentar envejecimiento prematuro,  afecciones cardiacas, pues el humor es favorable y el sueño encuentra su balance. La piel suele verse viva y radiante e hidratada.

El hecho de que esas hormonas se encuentren en nuestro cuerpo cuando nos encontramos felices también permite que el sistema inmune trabaje mejor, y existen menos probabilidades de padecer urticaria, dermatitis, abscesos, u otros.

Lo ideal para hacer gala de una piel saludable es vivir bajo estados de ánimos que sean positivos para nuestra vida, tal como la calma y la felicidad. Es recomendable no permitir que sentimientos negativos ocupen mucho espacio o tiempo en nuestras vidas. Al contrario, cuando ellos aparezcan debemos aprender a soltarlos para vivir en armonía y que esto sea notorio en nuestra piel.

Así que ya lo sabes, es importante enfocarnos en cosas productivas, aprender a desechar los estados de ánimo que son perjudiciales, incluso para todo nuestro organismo, y empezar a vivir en felicidad. De esta forma, gozaremos de mejor salud y de una piel tersa.

Redacción: Edith Gómez | Editora en Gananci.

Descubre más artículos sobre Consejos y curiosidades en el canal Dermatología.

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