Vulvodinia

¿Qué es?

La vulvodinia se define como un dolor crónico de la vulva, que puede ser generalizado o localizado. La vulva es el conjunto de órganos sexuales femeninos externos formados por el monte de Venus, los labios y el clítoris.

Es una patología compleja y de difícil tratamiento.

Causas

La causa de la vulvodinia se desconoce. Lo que si parece conocerse son situaciones que no justifican esta enfermedad como serían el caso de infecciones, ni patología inflamatoria, ni neoplasias, ni alteraciones neurológicas como una neuralgia por herpes. Últimamente hay estudios que parecen señalar que puede haber un crecimiento anormal y exagerado de los nervios de la mucosa vulvar de estas mujeres aunque aún hacen falta más estudios. Durante años se ha atribuido la vulvodinia a un trastorno psicológico pero parece que no es así y existe una condición real y orgánica que justifica los síntomas. Muchas son las teorías sobre las causas de la vulvodinia. Como hemos dicho, parece existir una respuesta al tejido anormal. Cuando el tejido blando se irrita o se daña, el cuerpo activa un número de defensas. El tejido se inflama y se hincha para hacer un efecto similar al de una almohadilla y disminuir el impacto al mismo tiempo que los músculos se contraen como defensa y hacen espasmos a nivel local con el fin de que llegue menos sangre a la zona.

Vulvodinia: Síntomas

Los síntomas más frecuentes de la vulvodinia son dolor persistente o quemazón tipo ardor y picor en la vulva. Es frecuente que el dolor sea tan intenso que impiden las relaciones sexuales al ser muy dolorosas.

Vulvodinia: Diagnóstico

Para el diagnóstico de la vulvodinia, primero se deben descartar otras causas de dolor vulvar o de las relaciones sexuales dolorosas. Estas pueden incluir: infecciones vaginales (ya sean por hongos, bacterias o herpes), enfermedades sistémicas como podría ser la enfermedad de Behçet o la enfermedad de Crohn, estados precancerosas de la zona, el uso prolongado de irritantes, como jabones o duchas vaginales y trastornos de la piel, como la dermatitis o la psoriasis.

Vulvodinia: Tratamiento

Para la vulvodinia primero se opta por un tratamiento médico conservador. El tratamiento más común son los antiinflamatorios, como los esteroides de alta potencia, antihistamínicos o inhibidores de la Cox-2. Los tricíclicos, que son principalmente antidepresivos, así como los medicamentos anticonvulsivos, a menudo trabajan para aliviar el dolor. La nitroglicerina tópica puede ser utilizada para abrir los vasos sanguíneos. Un componente clave del tratamiento son los ejercicios diarios, es decir, ejercicios específicos para modificar los músculos del suelo pélvico. Para calmar la vulva se puede colocar una bolsa de hielo sobre ella y poner un anestésico tópico como la xilocaína. La vestibulectomía es una opción quirúrgica que elimina las terminaciones nerviosas sensibles, pero debe considerarse sólo como un último recurso.

Vulvodinia: Prevención

Al no saber con exactitud las causas de la vulvodinia, es difícil dar unas indicaciones acertadas, pero parece oportuno indicar que estas mujeres deben eliminar las fuentes de irritación, como por ejemplo utilizar pantalones ajustados, montar a caballo, en bici… También es aconsejable evitar jabón en el área vaginal. La mejor opción es lavarse con agua. La ropa interior debe ser de algodón. En el caso de ir a playas o piscinas, hay que evitar que el traje de baño esté húmedo ya que puede predisponer a una infección por levaduras o bacterias
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