Tuberculosis escrotal: Diagnóstico

Diagnóstico

La tuberculosis escrotal plantea un diagnóstico diferencial complicado porque puede confundirse con varias enfermedades de los genitales masculinos, por ejemplo: orquiepididimitis, orquitis viral, hidrocele, espermatocele, torsión testicular, traumatismo escrotal, quistes escrotales, cáncer testicular…

La historia clínica con el antecedente de haber padecido tuberculosis pulmonar anteriormente es un dato importante, pero no siempre se conoce. Es muy relevante la exploración física de los genitales, los ganglios de las ingles, así como la palpación del escroto, los testículos y un tacto rectal.

Las pruebas complementarias son:

  • Análisis de sangre y orina.
  • Ecografía testicular.
  • Biopsia de la masa escrotal, que permite identificar los granulomas tuberculosos característicos, con la presencia de los bacilos de Koch en el tejido.
  • Cultivos para confirmar el crecimiento de la bacteria tuberculosa.
  • Prueba de la tuberculina o test de Mantoux: es una prueba en la piel en la que se inyecta de forma subcutánea un líquido que contiene partículas proteicas de la bacteria tuberculosa (PPD siglas en inglés de derivado proteico purificado) y valora el grado de hinchazón en el lugar de la punción después de 48-72 horas.

Si la prueba resulta positiva, indica que la persona ha estado en contacto con el bacilo de Koch, de modo que se han activado sus mecanismos de defensa contra esta bacteria. No significa que tenga la enfermedad tuberculosa activa. Para ello son necesarias más pruebas.

  • También se estudia de forma paralela si el paciente puede tener VIH / SIDA con las serologías y pruebas oportunas.
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