Toxicodermia

¿Qué es?

La toxicodermia es una afección de la dermis que puede afectar a la piel, la mucosa y las estructuras cercanas a esta en forma de reacciones adversas.

Causas

La toxicodermia se desarrolla a raíz de la ingesta de un fármaco que hace reacción y es el desencadenante de la clínica. Los fármacos más frecuentes que provocan estas reacciones son los antibióticos; medicamentos contra la epilepsia, como la fenitoína y la carbamacepina; y los analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos. Por lo tanto, la polimedicación es un factor de riesgo al igual que ciertas infecciones virales e inmunológicas, como el VIH. Además, se ha demostrado que existe cierta predisposición entre el género femenino.

Toxicodermia: Síntomas

Los síntomas de una toxicodermia pueden ir desde reacciones leves y autolimitadas que se van solas, como sería una simple urticaria, a reacciones graves que incluso pueden poner en riesgo la vida de la persona. Además, pueden ir acompañadas de las reacciones adversas en la dermis, fiebre, decaimiento, conjuntivitis, estomatitis, angioedema, anafilaxia… Una toxicodermia puede presentarse con una gran variedad de formas clínicas.

Toxicodermia: Diagnóstico

El diagnóstico de la toxicodermia puede ser complicado ya que puede manifestarse con diferentes afecciones cutáneas y puede ser producida por cualquier fármaco. Tenemos que estar atentos, sobre todo, a las dos primeras semanas desde que iniciamos un tratamiento, puesto que existe un período de latencia en el que pueden aparecer los síntomas. El diagnóstico de una toxicodermia suele ser clínico, se llega a él tras descartar otras posibles causas y demostrar mejoría tras retirar el medicamento del que se sospecha que es el origen. El estudio a través de biopsia de piel nos ayuda a orientar que existe una causa farmacológica, pero no da información sobre el medicamento concreto que lo ha producido.

Toxicodermia: Tratamiento

La primera medida para el tratamiento de una toxicodermia es dejar de tomar el medicamento que ha desencadenado el cuadro. Esto se debe hacer con la supervisión de un médico porque puede hacer falta sustituirlo por otro para controlar la enfermedad de base. En los casos leves se puede hacer una observación para ver si aparecen complicaciones y dar tratamiento sintomático para aliviar la dermatosis, con antihistamínicos orales y corticoides tópicos. Si la toxicodermia genera reacciones graves la persona precisará ingreso hospitalario en la unidad de cuidados intensivos ya que precisará reposición de líquidos y curas similares a las de un gran quemado. En caso de complicaciones mayores puede hacer falta el empleo de adrenalina e inmunoglobulinas intravenosas.

Toxicodermia: Prevención

Para prevenir la toxicodermia lo esencial es controlar la toma descontrolada de medicamentos. Hay que evitar tomar medicamentos por cuenta propia y también en la medida de lo posible evitar la polimedicación, ya que a mayor cantidad de fármacos tomados, mayor probabilidad de que se produzcan reacciones cruzadas.
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