Síndrome X cardiovascular

¿Qué es?

El síndrome X cardiovascular se trata de un trastorno en el corazón  en el cual la persona sufre dolor torácico parecido al de una angina de pecho.

Junto con este dolor torácico se observan alteraciones en el electrocardiogama que corresponden a una falta de riego sanguíneo del músculo cardíaco (isquemia miocárdica) pero en la prueba de la angiografía cononaria el resultado es completamente normal, es decir, sin que se observen lesiones de tipo trombosis, obstrucción o espasmo en las arterias coronarias.

Causas

Las causas del síndrome X cardiovascular no son del todo conocidas. Los diversos estudios lo atribuyen a una disfunción microvascular en las que suceden respuestas de dilatación anormales o de aumento del estrechamiento de los vasos sanguíneos (vasoconstricción) en las ramas de las arterias coronarias más pequeñas. También pueden influir las causas habituales de riesgo cardiovascular, como la  hipertensión arterial, la diabetes, la hipercolesterolemia, o las alteraciones metabólicas.

Síndrome X cardiovascular: Síntomas

Los síntomas del síndrome X cardiovascular son parecidos a los de una angina de pecho estable: dolor torácico opresivo, normalmente desencadenado por el ejercicio, aunque en ocasiones también puede ocurrir en reposo. Se suele acompañar de otros síntomas conocidos como cuadro vaso-vagal: sudor, mareo, palidez… y también dificultad para respirar. Las personas que sufren el síndrome X cardiovascular pueden presentar varios episodios de dolor de forma repetitiva y ser mas duraderos que los de una angina de pecho.

Síndrome X cardiovascular: Diagnóstico

Para el diagnóstico de un síndrome X cardiovascular, puede ser suficiente la suma de estos tres fenómenos:
  • Dolor torácico de tipo anginoso
  • Prueba de esfuerzo con cambios en el electrocardiogama que indiquen falta de riego sanguíneo en el músculo cardíaco (isquemia)
  • Coronariografía normal.
A veces la respuesta al medicamento nitroglicerina sublingual que se usa en el tratamiento del dolor torácico de tipo anginoso, no es tan efectiva como lo es en una angina de pecho. Esto ocurre porque las pequeñas arterias de la microvascularización coronaria no responden del mismo modo a la dilatación de los vasos que produce la nitroglicerina. Este dato también sirve para el diagnóstico diferencial con una angina estable. También se pueden realizar otras pruebas funcionales de provocación con fármacos como acetilcolina, o una respuesta vasodilatadora anormal al fármaco adenosina. Con estas pruebas se busca reproducir los síntomas de forma controlada, lo cual muestra una alteración vasomotora de los pequeños vasos del miocardio. El test de provocación con acetilcolina se realiza administrando este fármaco dentro de la arteria coronaria durante una angiografía, lo cual permite excluir si existe espamos que ocluyan los vasos coronarios (vasoespasmo). Otras pruebas son la medida de unos determinados valores llamados: reserva del flujo coronario e índice de la resistencia microvascular. Estas medidas se estudian con ecografía Doppler y con fármacos vasodilatadores como la adenosina. La resonancia magnética cardíaca también permite el estudio porque es capaz de detectar diferencias en el flujo sanguíneo del miocardio. Para demostrar la isquemia en el miocardio también se han utilizado estudios con isótopos radioactivos, SPECT (tomografía de emisión por fotón único), PET (tomografía por emisión de positrones), pero no son tan frecuentes ni fáciles de realizar, o no están disponibles en todos los centros.

Síndrome X cardiovascular: Tratamiento

El tratamiento del síndrome X cardiovascular no está definido de forma protocolaria sino que hay diversas herramientas que se administran según cada caso en particular:

- Disminuir los factores de riesgo cardiovascular

- Realizar un programa controlado de actividad física que permita aumentar la tolerancia al ejercicio

- Administrar el medicamento nitroglicerina sublingual para las crisis de dolor, o de forma anticipada cuando se va a realizar un ejercicio o una actividad conocida que produce dolor

- Administrar medicamentos nitratos de larga duración, como mononitrato de isosorbida.

- Administrar fármacos del grupo de los beta-bloqueantes para reducir la frecuencia y severidad de los síntomas y mejorar la tolerancia al ejercicio, por ejemplo atenolol.

- Pueden usarse fármacos antagonistas del calcio cuando se ha demostrado que existe un mecanismo de vasoconstricción anormal, por ejemplo verapamil

- Administrar aspirina en dosis bajas, como antiagregante plaquetario para evitar trombosis; aunque no está demostrado su beneficio en la disfunción microvascular del síndrome X, pero se valora igual que en otros pacientes con riesgo cardiovascular elevado.

- Administrar medicamentos de tipo estatinas, mejoran la función endotelial, es decir, del revestimiento interno de las arterias coronarias.

- Administrar los medicamentos de tipo IECAs (inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina) si existe insuficiencia cardíaca y también mejoran la función endotelial coronaria.

- Diferentes estudios han valorado la función de añadir otros fármacos como el antidepresivo imipramina, aminofilina, L-arginina o la terapia hormonal sustitutiva.

Los pacientes con síndrome X cardiovascular presentan en general un excelente pronóstico a largo plazo. A pesar de eso su calidad de vida se ve seriamente perjudicada por la frecuente repetición de los episodios de dolor torácico. Es muy importante aportar una adecuada información para que la persona sepa manejar el control de su dolor.
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