Síndrome de post-poliomielitis

¿Qué es?

El síndrome de post-poliomielitis o síndrome de post-polio (SPP) es un trastorno que afecta las personas que padecieron la enfermedad de la poliomielitis hace años y se recuperaron de la infección aguda inicial.

En el síndrome de post-polio aparece una nueva debilidad tanto en músculos que habían sido afectados por la poliomielitis anteriormente, como en músculos que nunca antes presentaron esa debilidad.  

Causas

La causa es del síndrome de post-poliomielitis es desconocida. Parece que la debilidad de nueva aparición está relacionada con la degeneración de las terminaciones nerviosas en las unidades motoras que han permanecido funcionales después de la enfermedad inicial. Una unidad motora está compuesta por una célula nerviosa (o neurona) y las fibras musculares que activa esta misma neurona. Durante la infección inicial del virus de la poliomielitis, se afectan neuronas especiales en la región del tronco cerebral y las astas anteriores de la médula espinal, de modo que hay fibras musculares que se quedan sin la función de innervación en buen estado y por eso se paralizan y se debilitan. Para compensar esa pérdida de algunas neuronas, otras neuronas sanas que sobreviven a la infección inicial del virus multiplican sus terminales para alcanzar a conectar también las fibras musculares que han quedado sin inervación. El resultado es una recuperación parcial del movimiento gracias a que las unidades motoras sanas se han agrandado y suplen a las unidades motores enfermas. Según los estudios, estas grandes unidades motoras que compensan los efectos de la infección de poliomielitis, después de estar durante años con un sobreesfuerzo que produce estrés y daño celular, se vuelven incapaces de asumir las demandas de mantener el metabolismo normal de la célula con todas las terminales de conexión ampliadas y comienzan a deteriorarse lentamente. Puede producirse la reparación de la función nerviosa por segunda vez en algunas fibras, pero finalmente se produce la disfunción de las terminaciones nerviosas y la debilidad permanente.

Síndrome de post-poliomielitis: Síntomas

Los síntomas del síndrome de post-poliomielitis incluyen una debilidad muscular de lenta evolución, una fatiga muscular y general que no es habitual en el paciente, también atrofia muscular.   Es común que ocurra degeneración articular y dolor, asi como deformidades de los huesos y escoliosis (deformación lateral de las curvaturas de la columna vertebral). Algunos pacientes tienen solamente síntomas leves. Es muy raro que este síndrome suponga una amenaza para la vida, aunque si la debilidad muscular afecta a los músculos de la respiración, puede ocasionar dificultades para realizar el intercambio de gases respiratorios adecuadamente. A veces también puede ocurrir que una debilidad en los músculos de la deglución provoque aspiración de alimentos hacia los pulmones y causar asfixia o neumonías por aspiración. Según haya sido la debilidad y discapacidad después del brote la infección de poliomielitis ya pasada, se puede predecir cómo será el desarrollo del síndrome de post-polio. Por ejemplo, los pacientes que tuvieron síntomas mínimos de poliomielitis, es más probable que tengan también síntomas leves en el síndrome post-polio, o que ni siquiera lo lleguen a desarrollar. Mientras que las personas que originalmente tuvieron una afectación muy grave del virus de la poliomielitis y lograron una gran recuperación, tienen más tendencia a desarrollar un síndrome de post-polio más severo con mayor pérdida de la función muscular y una fatiga más intensa.

Síndrome de post-poliomielitis: Diagnóstico

El diagnóstico del sindrome post-poliomielitis se realiza en base a la historia clínica detallada y a la exploración física que incluya un examen neuromuscular completo. También se deben descartar otros tipos de trastorno del sistema nervioso que causen síntomas parecidos. Existen una serie de criterios de diagnóstico del síndrome de post-polio:
  • Haber padecido una poliomielitis paralítica anteriormente, con evidencia de pérdida de neuronas motoras, confirmada por los antecedentes de enfermedad con parálisis aguda, signos de debilidad residual y atrofia muscular que se definan  en un examen neuromuscular, y signos de daño nervioso en la electromiografía.
  • Haber tenido un período de recuperación de la función motora parcial o completa después de la poliomielitis paralítica aguda, y después un largo tiempo de una actividad neuromuscular estable, por ejemplo, 15 años o más.
  • Inicio gradual de nueva debilidad muscular progresiva y persistente, o de fatiga muscular anormal que implique resistencia disminuida, con o sin fatiga generalizada, atrofia muscular, o dolor muscular y articular. A veces ese inicio puede ocurrir después de un traumatismo, una operación o un período de inactividad, o también puede aparecer de forma espontánea.
  • Esos nuevos síntomas persisten al menos durante un año.
  • Se excluyen por estudio diagnóstico otras enfermedades.

Síndrome de post-poliomielitis: Tratamiento

El tratamiento definitivo del síndrome de post-poliomielitis no existe. Se suelen tratar los síntomas como el dolor con antiinflamatorios. Sin embargo varios estudios han demostrado que una serie de ejercicios que no produzcan fatiga física sí pueden mejorar la fuerza muscular. Hay también estudios experimentales que buscan tipos de fármacos que logren reducir la fatiga , el dolor y mejorar la fuerza muscular y la calidad de vida de los pacientes. Otros estudios apuntan que en un futuro se podrá tratar con factores de crecimiento de las neuronas que logren volver a conectar con las fibras musculares afectadas. Otra parte importante del tratamiento es aprender a convivir con la enfermedad. Este manejo de la nueva situación y los cambios del estilo de vida que comportan, requieren asesoraiento y apoyo tanto a nivel individual como familiar o en grupo. Muchas veces es necesaria la ayuda psicológica profesional para superar la angustia que supone afrontar síntomas que evocan recuerdos negativos de la infección ya superada en el pasado.

Síndrome de post-poliomielitis: Prevención

La prevención del síndrome de post-poliomielitis no se ha podido definir con exactitud, ya que no se ha encontrado una medida o un tratamiento que detenga el deterioro progresivo de estas neuronas supervivientes de la infección de polio pasada. De todos modos algunas recomendaciones son favorecedoras de una mejor calidad de vida:
  • Dormir y descansar suficiente
  • Mantener una dieta equilibrada y evitar las comidas copiosas
  • Evitar los hábitos malsanos o tóxicos: consumo de tabaco, alcohol  
  • Llevar a cabo un programa de ejercicios personalizado y supervisado por un profesional de la fisioterapia
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