Síndrome de Munchausen por poderes: Síntomas

Síntomas

Los síntomas de un síndrome de Munchausen por poderes son las diferentes las manifestaciones de la alteración mental en forma de acciones, que la persona provoca o manipula sobre la otra persona a la que cuida. Algunos ejemplos son:

  • Añadir sangre a las muestra de análisis de orina o de heces del niño o persona tutelada para simular que hay un sangrado.
  • Inventar resultados de pruebas de laboratorio.
  • Privar de alimento al niño o persona tutelada para que parezca que no puede aumentar de peso.
  • Calentar los termómetros mediante un radiador o calentador para que parezca que el niño o persona tutelada tiene fiebre
  • Dar fármacos que provoquen vómitos o diarreas.
  • Contaminar una vía intravenosa para provocar una enfermedad infecciosa en el niño o persona tutelada.

En la persona que está ocasionando esos daños por padecer el síndrome de Muchausen por poderes, se pueden detectar algunas señales que lo hagan sospechar. Por ejemplo:

  • A menudo trabaja en atención médica o tiene conocimientos del cuidado médico o de enfermería.
  • Describe los síntomas de niño o la persona tutelada con mucho detalle, incluso con términos técnicos.
  • Se involucrada mucho con el equipo de atención médica y puede llegar a ser muy apreciado el aparente cuidado que ofrece a su hijo o persona tutelada

Hay aspectos comunes del niño o la persona tutelada que hacen sospechar de que está sufriendo los abusos de un cuidador o cuidadora con síndrome de Munchausen por poderes. Por ejemplo:

  • El niño o persona tutelada visita frecuentemente al médico, recibe numerosas atenciones médicas o ha estado mucho tiempo en el hospital.
  • A menudo le han practicado muchos análisis, exámenes, cirugías u otros procedimientos.
  • Los síntomas son extraños, no encajan con ninguna enfermedad, o no cuadran con los resultados de los exámenes.
  • Aunque la madre o persona cuidadora explica con detalle los síntomas del niño o persona tutelada, los profesionales sanitarios nunca llegan a ver esos síntomas, o desaparecen cuando ingresa en el hospital o cuando se mantiene alejado del cuidador/a, y vuelven a reaparecer cuando el niño o la persona tutelada regresa a casa con ese cuidador que padece el síndrome de Munchausen por poderes.
  • A veces hay alguna incongruencia en los análisis. Por ejemplo, no coincide el grupo sanguíneo con el del niño o persona tutelada.
  • Se encuentran fármacos o productos químicos en la orina, sangre o heces del niño o persona tutelada.
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