Síndrome de HELLP

¿Qué es?

El síndrome HELLP es un grupo de alteraciones que ocurren en mujeres embarazadas e incluyen lo siguiente: hemólisis o destrucción de los glóbulos rojos, elevación de las enzimas hepáticas y recuento bajo de plaquetas.

El nombre HELLP procede de las siglas correspondientes a cada alteración:

  • H de «hemolysis» en inglés, es decir, hemólisis.
  • EL de «elevated liver enzymes» en inglés, es decir, enzimas hepáticas elevadas.
  • LP de «low platelet count» en inglés, recuento bajo de plaquetas.

Este síndrome puede suceder en 1 o 2 de cada 1000 embarazos aproximadamente, pero en las mujeres con preclampsia y eclampsia se eleva a 10 o 20 de cada 100 embarazos. Casi siempre sucede durante el trimestre del embarazo, es decir, entre las semanas 26 y 40 de gestación. Aunque algunas veces puede ocurrir durante la semana posterior al nacimiento del bebé.

Causas

Las causas del síndrome de HELLP no se conocen pero, en general, está considerado como una variante de la preclampsia. De hecho, a veces es la primera advertencia de una preclampsia. También se puede deber a otro trastorno que la madre ya tiene, como el síndrome antifosfolípidos. En ocasiones, el síndrome se diagnostica erróneamente como otras enfermedades. Por ejemplo: gripe u otra enfermedad viral, trastornos de la vesícula biliar, hepatitis, púrpura trombocitopénica idiopática o trombótica, lupus en fase de reagudización…

Síndrome de HELLP: Síntomas

Los síntomas del síndrome de HELLP son los siguientes:
  • Fatiga, malestar general.
  • Retención de líquidos y aumento de peso en exceso.
  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas y vómitos que empeoran de forma progresiva.
  • Dolor en la zona superior derecha o media del abdomen.
  • Visión borrosa.
De forma menos frecuente también pueden suceder:
  • Sangrado nasal u otro sangrado que no se detiene fácilmente.
  • Crisis epiléptica o convulsiones.

Síndrome de HELLP: Diagnóstico

El diagnóstico del síndrome de HELLP precisa una historia clínica completa junto con la exploración física, en las que se pueden encontrar los síntomas descritos. Además, es necesario realizar un análisis de sangre que incluya las enzimas hepáticas y el estudio de coagulación, así como análisis de orina. Como este síndrome afecta a la mujer embarazada, es imprescindible incluir en el estudio al bebé y valorar su estado de salud mediante un registro del ritmo cardíaco fetal  (cardiotocografía) en reposo y una ecografía, entre otros.

Síndrome de HELLP: Tratamiento

El tratamiento del síndrome de HELLP es principalmente finalizar el embarazo lo más pronto posible, es decir, que el bebé nazca incluso si es prematuro. Aunque parezca una decisión drástica, los problemas del hígado y otras posibles complicaciones del síndrome HELLP pueden empeorar muy rápidamente y ocasionar todavía más daños irreversibles tanto para la madre como para el bebé. Para inducir el parto, se administran medicamentos que permitan iniciar las contracciones y el trabajo de parto. También se puede llevar a cabo una cesárea. Otras terapias que pueden ser necesarias son: - Transfusión de sangre, en caso de sangrados graves. - Corticoides, para ayudar a que los pulmones del feto se desarrollen más rápido antes de nacer. - Medicamentos antihipertensivos, para controlar la presión arterial elevada. - Sulfato de magnesio intravenoso, para prevenir convulsiones.

Síndrome de HELLP: Prevención

La prevención del síndrome de HELLP debe hacerse mediante controles y revisiones prenatales regulares en la mujer embarazada. Es fundamental poder detectar el problema de forma tan precoz como sea posible para minimizar los riesgos.
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