Síndrome de Cushing: Diagnóstico

Diagnóstico

El diagnóstico del síndrome de Cushing se realiza en dos partes, primero se puede diagnosticar el síndrome y luego la causa exacta que lo provoca.

Para ello es muy importante la historia clínica y la exploración física

Las pruebas complementarias habituales son: analisis de sangre y orina que incluya glucemia, niveles de cortisol en sangre y orina, niveles de la hormona cortocotropina o ACTH. A menudo para el análisis de orina se recoge la toda la orina producida en 24 horas. También incluye niveles en orina de la hormona cortisol y creatinina –proteína excretada por la orina que permite valorar la función renal.

Una prueba fundamenteal es el test de inhibición con dexametasona –un fármaco corticoide-. En esta prueba se administra cierta cantidad de corticoide vía intravenosa y al cabo de unas horas se miden los niveles de cortisol en la sangre. Según si la persona padece o no síndrome de Cushing y dependiendo del tipo que sea, la dexametasona administrada producirá una inhibición del eje de regulación hormonal o no.

También son necesarias pruebas de imagen para determinar la causa del síndrome de Cushing, por ejemplo: tomografía computarizada y resonancia magnética tanto del abdomen como de la zona craneal, que permite visualizar la hipófisis.

El estudio de la densidad mineral ósea permite valorar la masa ósea y el riesgo de fracturas por osteoporosis.

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