Sepsis puerperal

¿Qué es?

La sepsis puerperal es un proceso infeccioso grave que ocurre en el contexto del puerperio de una mujer, es decir, después de un parto, una cesárea o también después de un aborto. Afecta a todo el organismo y desencadena una respuesta inflamatoria generalizada.

Antiguamente era una causa importante de mortalidad materna por la falta de higiene durante la atención a los partos. En la actualidad se han logrado reducir drásticamente los riesgos de sepsis puerperal gracias a las condiciones óptimas en los cuidados de la mujer en el nacimiento y el puerperio.

Causas

La causa de sepsis puerperal más habitual es la infección por las bacterias de las especies: Streptococcus agalactiae, Streptococcus pyogenes o Escherichia coli, que están presentes en el tracto urinario y genital de la mujer. También se pueden aislar bacterias de los géneros Klebsiella, Serratia y Enterobacter Las bacterias invaden el endometrio, es decir, la parte interna del útero o matriz, y esta infecciones propaga a la circulación linfática y al torrente sanguíneo. Algunos factores de riesgo relacionados con la sepsis puerperal son:
  • Cesárea
  • Técnicas quirúrgicas deficientes
  • Anestesia general
  • Duración excesiva del trabajo de parto
  • Múltiples exploraciones vaginales
  • Parto instrumentado con desgarros múltiples
  • Rotura prematura de las membranas
  • Corioamnionitis
  • Retención de tejido placentario y extracción manual de la placenta
  • Grandes pérdidas de sangre
  • Vaginosis bacteriana en el embarazo
  • Obesidad
  • Relaciones sexuales en las últimas 4 semanas del embarazo.

Sepsis puerperal: Síntomas

Los síntomas de sepsis puerperal son:
  • Fiebre alta y continua
  • Dolo intenso, que se extiende a los laterales de la pelvis y a la zona sacra.
  • Dolor a la palpación de la zona abomnial baja, entre el ombligo y el pubis.
  • Palpación del abdomen endurecida, con signo de defensa abdominal.
  • Mal estado general
En los casos más complicados puede ocurrir un shock séptico, con hipotensión arterial, aceleración del pulso, pulso débil, piel fría y pálida, escasa producción de orina, mareo o incluso alteración del nivel de conciencia...

Sepsis puerperal: Diagnóstico

Para el diagnóstico de la sepsis puerperal, además de los síntomas y signos clínicos, se solicitan las siguientes pruebas complementarias:
  • Análisis de sangre y de orina
  • Gasometría arterial
  • Ecografía pélvica y abdominal
  • Tomografía axial computarizada
  • Electrocardiograma
  • Cultivos de sangre, orina, secreciones, heridas en la piel o genitales

Sepsis puerperal: Tratamiento

El tratamiento de la sepsis puerperal es principalmente la administración de antibióticos. Éstos se pueden elegir de forma empírica al inicio, antes incluso de tener resultados de cultivos o antibiograma, eligiendo un antibiótico de amplio espectro o una combinación de antibióticos, que sean capaces de destruir los gérmenes más habituales. Una vez se dispone de los resultados para conocer el agente infeccioso con exactitud, se puede modificar el tratamiento antibiótico. También se añaden corticoides para la inflamación, y terapia de soporte como sueros, o medicamentos para mantener las funciones vitales si es preciso. En algunos casos se necesita una operación quirúrgica extirpar tejidos desvitalizados.

Sepsis puerperal: Prevención

La prevención de la sepsis puerperal se basa en minimizar los riesgos de infección o contaminación bacteriana ante cualquier manipulación de la zona genital en un parto vaginal o de la herida quirúrgica en una cesárea. Esto significa llevar a cabo de forma meticulosa una serie de medidas de higiene que garanticen la seguridad de los procedimientos médicos o quirúrgicos.
¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR