Reflujo gastroesofágico: Diagnóstico

Diagnóstico

El diagnostico se realiza mediante las siguientes pruebas diagnósticas:

  • Gastroscopia: permite saber si se ha producido inflamación esofágica (esofagitis) y su severidad. También permite tomar muestras para biopsia en el caso de encontrar lesiones y descartar otras enfermedades que pueden simular un reflujo.
  • Manometría esofágica: mediante una sonda se estudia cómo se mueve el esófago cuando el paciente traga líquidos.
  • Radiografías con contrastese administra un líquido oralmente, que es opaco y se puede ver por rayos X, y se estudia el paso de esófago a estómago y la existencia o no de reflujo hacia el esófago.
  • pHmetría de 24 horas: consiste en introducir una sonda por la nariz con un sistema en la punta que detecta el pH existente en el esófago y/o en el estómago. Permite saber cuándo se producen los episodios de reflujo, cuánto tiempo duran, si se relacionan o no con los síntomas, etc.
¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!