Rabia

¿Qué es?

La rabia es una infección vírica que se transmite principalmente por medio de animales (zoonosis) y que puede llegar a ser mortal. Según la Organización Mundial de la Salud, la rabia todavía causa decenas de miles de muertes cada año, de forma principal en los continentes de Asia y África.

En 4 de cada 10 casos la sospecha de rabia sucede en niños menores de 15 años. La mayoría de las muertes por la rabia ocurren en niños.

La rabia es una enfermedad de declaración obligatoria por su implicación en la salud pública de una población.

Causas

La rabia es una infección causada por el virus de la rabia, el cual se propaga a través de la saliva infectada de un animal. La saliva penetra en el cuerpo por una mordedura o por un corte en la piel. El virus de la rabia se desplaza desde la herida hasta el sistema nervioso central y el cerebro, donde provoca una grave inflamación que se manifiesta con los síntomas de la enfermedad. Clásicamente, la mayoría de los casos de rabia se producían por la mordedura de un perro infectado. Esto sigue siendo así en los países en vías de desarrollo o en zonas donde los perros no reciben controles veterinarios estrictos. Pero recientemente los casos que se detectan de rabia en seres humanos son producidos por mordeduras de mapaches y de murciélagos. También pueden transmitir el virus los zorros o los zorrillos.

Rabia: Síntomas

Los síntomas de la rabia aparecen después de un período de incubación que suele ser de 1 a 3 meses, aunque puede variar entre una semana y un año. Los primeros síntomas son la fiebre, dolor o sensación de hormigueo, picor o quemazón inusual (parestesias) en el lugar de la herida. A medida que el virus se propaga por el sistema nervioso central, se produce una inflamación del cerebro y la médula espinal de forma progresiva, que termina ocasionando la muerte de la persona. La rabia puede manifestarse de dos maneras:
  • Rabia furiosa: hiperactividad, excitación, miedo al agua (hidrofobia), a veces miedo a las corrientes de aire o al aire libre (aerofobia). La muerte ocurre en pocos días por parada cardiorrespiratoria.
  • Rabia paralítica: se da en un 30% de los casos y tiene una evolución menos grave y más prolongada, con parálisis muscular de forma progresiva comenzando por los músculos más cercanos a la herida de la herida. Después se va deteriorando el nivel de conciencia hasta entrar en coma, terminando con la muerte.  
Otros síntomas que pueden ocurrir son:
  • Babeo
  • Convulsiones
  • Dolor intenso en el lugar de la lesión
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Inquietud
  • Náuseas y vómitos
  • Pérdida de la sensibilidad en una zona del cuerpo
  • Pérdida de la función muscular
  • Fiebre baja y dolor de cabeza
  • Espasmos musculares
  • Entumecimiento y hormigueo
  • Dificultad para deglutir por espasmos en la laringe al tragar líquidos
  • Alucinaciones

Rabia: Diagnóstico

En el diagnóstico de la rabia es muy importante recoger todos los datos e información posible del animal que ha producido la herida por mordedura o arañazo. Además, se debe contactar con las autoridades del servicio de control de animales para capturarlo de manera segura si es posible y tener vigilado al animal comprobando si hay sospecha de que tenga la rabia o si desarrollará síntomas en los días siguientes Para la detección del virus de la rabia se realiza una prueba de laboratorio, llamada inmunofluorescencia, a partir de las muestras de tejido cerebral una vez el animal ha muerto. Ante una mordedura o arañazo sospechoso se debe limpiar y desinfectar la herida y realizar una exploración física completa a la persona. También se puede solicitar una prueba de inmunofluorescencia, para detectar el virus de la rabia, a partir de una biopsia en la piel del cuello, de la saliva o del líquido cefalorraquídeo por medio de una punción lumbar. Además, se pueden solicitar pruebas de imagen como una resonancia magnética cerebral o tomografía computarizada (TAC) craneal.  

Rabia: Tratamiento

El tratamiento de la rabia es de tipo sintomático y de soporte, es decir, aliviar los síntomas que se presenten y mantener las funciones vitales. No existe un antídoto o un tratamiento específico para la rabia. En un primer momento, se debe realizar una limpieza exhaustiva de la herida, retirando cualquier objeto extraño. Si hay sospecha de rabia se puede administrar una vacuna preventiva en cinco dosis durante 28 días. Los antibióticos no sirven de nada frente al virus de la rabia. El primer día en que ocurre la mordedura se puede administrar el tratamiento de inmunoglobulina para la rabia humana, para impedir que el virus avance por el organismo durante el período de incubación No se conoce ningún tratamiento para los pacientes que han desarrollado los síntomas de la infección de rabia. Sin embargo, sí se han informado casos de personas que han sobrevivido con ciertos tratamientos experimentales.

Rabia: Prevención

En la prevención de la rabia se debe:
  • Evitar el contacto con animales no conocidos.
  • Vacunarse  cuando se trabaja en una ocupación de alto riesgo o se prevee un viaje a países donde hay mayor frecuenia de rabia.
  • Vacunar a las mascotas y verificar que no han contactado con animales salvajes.
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