Quiste aracnoideo: Tratamiento

Tratamiento

El tratamiento del quiste aracnoideo depende de la ubicación y tamaño de este quiste.

Cuando el quiste es pequeño, no produce afectación sobre el tejido vecino ni tampoco ocasiona síntomas. Puede plantearse no realizar un tratamiento agresivo y mantener un control y conducta expectante.

En los casos en que sí se decide una intervención terapéutica, antiguamente se colocaba un drenaje para vaciar el líquido del quiste. Actualmente, con las técnicas de microneurocirugía y endoscopia, se realiza una cirugía mínimamente invasiva para retirar las membranas del quiste o abrirlo de modo que drene del líquido cefalorraquídeo y se pueda reabsorber.

Los síntomas en general desaparecen o mejoran con el tratamiento.

Los quistes aracnoideos graves sin tratar pueden causar daños neurológicos permanentes, sobre todo, si tienen una expansión progresiva o se complican con hemorragia que lesiona el cerebro o la médula espinal.

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