Parkinson: Síntomas

Síntomas

La enfermedad de Parkinson se caracteriza por presentar un cortejo de síntomas denominados motores y no motores.

Síntomas motores: Entre los síntomas motores son típicos  el temblor de reposo y la lentitud de movimientos voluntarios (bradicinesia).

  • El temblor de reposo es un movimiento oscilatorio distal de baja amplitud que afecta fundamentalmente a las manos, aunque también pueden verse afectadas otras zonas como labios, mandíbula y extremidades inferiores. Es raro que afecte a la cabeza o a las cuerdas vocales.   En su inicio es característicamente asimétrico. Aparece en el 60-70% de los pacientes  y puede ser la única manera en que se manifieste la enfermedad durante años. También puede producirse temblor postural en cerca del 60% de los pacientes.
  • La bradicinesia  es un enlentecimiento generalizado de los movimientos. Es con seguridad el síntoma más incapacitante de la enfermedad. Junto con la lentitud de movimientos es características la hipomimia o inexpresividad facial, la disminución en la frecuencia de parpadeo, el lenguaje monótono y en tono bajo, la letra pequeña al escribir y la dificultad para levantarse de una silla o girar estando tumbado. La marcha es típica, con el cuerpo hacia delante, dando pequeños pasos arrastrando los pies y sin braceo. A esta marcha se le denomina marcha fascinante.

Además, los pacientes con enfermedad de Parkinson presentan otros síntomas como la rigidez, que se observa con la movilización pasiva y que se denomina fenómeno de “rueda dentada”. Este síntoma suele ser el que predomina en formas secundarias de parkinsonismo.

Otro síntoma es la inestabilidad postural y la limitación en la elevación de la mirada.

Síntomas no motores: Se producen cambios en la personalidad,  pérdida de memoria, depresión y trastornos del sueño. También es frecuente el babeo, la urgencia urinaria, la disfunción sexual,  el estreñimiento, la ansiedad y disminución del sentido del olfato.  El deterioro de las funciones superiores es mucho más precoz cuando se trata de un parkinsonismo secundario. En muchas ocasiones, estos síntomas afectan a la calidad de vida del paciente tanto o más que los problemas de movimiento.

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!