Osteoporosis

¿Qué es?

La osteoporosis  es conocida como la epidemia silente de nuestro siglo, lo que significa que no da ningún signo clínico. Nos encontramos con mujeres osteoporóticas a las que no se les ha sido posible diagnosticar ya que no ha dado ningún síntoma hasta la fractura.

La enfermedad se define como la disminución de la masa ósea y la fragilidad de la misma, es decir, no solo la pérdida de cantidad sino de calidad de los huesos. Somos capaces de medir los gramos por centímetro cúbico de nuestro esqueleto pero no somos capaces de medir esa estructura trabecular que mantiene nuestro hueso y que nos va a dar la resistencia. Por lo cual, podemos decir que la osteoporosis es la disminución de la resistencia del hueso.



Causas

Las causas de la osteoporosis tienen su base en factores que afectan al desarrollo y la calidad ósea. Algunos de los factores más predisponentes para la osteoporosis son:
  • Una menopausia precoz.
  • Ser un gran fumador.
  • Estar en tratamiento con diferentes fármacos: fundamentalmente los corticoides y otros fármacos como anticoagulantes, antiepilépticos, antiparkinsonianos y últimamente también el omeoprazol.

Osteoporosis: Prevención

¿Cómo podemos prevenir la osteoporosis? Podemos prevenir la osteoporosis del varón, al que últimamente no se le hacen ninguna densitometría y son los pacientes que van a tener en un futuro fracturas de fémur con un coste sociosanitario elevadísimo. Mientras que realizamos una prevención muy importante de la osteoporosis postmenopáusica en la mujer, los hombres son los grandes olvidados. Son los que luego van a presentar a los 70 y 80 años una alata prevalencia de fracturas de cadera porque no hemos sido capaces de hacer un despistaje precoz de esta enfermedad. Para la prevención de la osteorposis se recomienda:
  • Realizar un buen historial clínico.
  • Tener todos los antecedentes familiares claros.
  • Tener claro qué tipo de medicación toma cada paciente.
  • Saber qué actividad física realiza una persona y, si es nula, impulsarla a realizar alguna, especialmente natación o caminar media hora diaria. Lo que hará que el hueso reciba ese estímulo mecánico para su formación.
  • Tener una dieta rica en calcio y vitamina D. En España el 60 % de la población tiene un déficit de esta vitamina y tendremos que aportarlo en forma de ampollas que se dan habitualmente una vez al mes.
  • Es necesario evitar el tratamiento farmacológico en pacientes jóvenes. Solo cuando sea necesario para corregir los factores precipitantes de riesgo.
  • Suprimir el hábito de fumar.
  • Disminuir la ingesta de té o café a menos de tres tazas al día.
  • Los pacientes artríticos y que tomen corticoides tienen que hacer una prevención de la osteoporosis. Con 5 mg de cortisona al día el paciente va a ser en un futuro osteoporótico.

Osteoporosis: Síntomas

Los síntomas son imperceptibles hasta la aparición de la fractura, en la mayoría de los casos vertebral. Al tratarse de una enfermedad silenciosa podemos encontrarnos con mujeres aparentemente sanas y que, cogiendo peso, presenta un dolor muy agudo en la flexión lumbar y en la radiografía podremos ver que tiene una vertebra aplastada. Esa vértebra va a suponer que esa mujer va a tener un riesgo triplicado a sufrir otro aplastamiento vertebral en un año y quintuplicado en los próximos años, por lo que su calidad de vida se va a ver muy mermada. Estos aplastamientos vertebrales tienen abordaje quirúrgico con una técnica que se llama cementación, consiste en inyectar una especie de cemento para elevar esa vértebra. Esta técnica es percutánea y normalmente no requiere ingreso hospitalario, por lo que supone una rápida recuperación para la paciente.

Osteoporosis: Tratamiento

Exiten varios tipos de tratamientos para abordar la osteoporosis. Por un lado, existen  tratamientos osteoformadores, es decir, que forman huesos. Estos se llevan a cabo con la hormona paratiroidea, la teriparatida, con este tratamiento es posible recuperar hasta un 80% de masa ósea. El otro gran grupo de fármacos que son los bifosfonatos son antireabsortivos, es decir, son fármacos que bloquean la destrucción del hueso. Existen dos formatos de bifosfonatos, el que se toma por  vía oral -que pueden ser semanales, quincenales y mensuales-  y y vía subcutánea, lo cual es muy cómodo porque solo hay que ponerlo cada seis meses. Como todos los fármacos los bifosfonatos también tienen efectos secundarios, en concreto tienen el efecto secundario de crear, en uno de cada 150.000 pacientes, una necrosis maxilar.
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