Obesidad

¿Qué es?

La obesidad es el trastorno metabólico más frecuente en los seres humanos debido a un exceso de grasa en el organismo.

No hay que confundir la obesidad con sobrepeso, aunque en ambos casos el peso de la persona es mayor que lo que sería saludable según su estatura.

El sobrepeso significa tener un peso demasiado elevado, que puede ser resultado de la suma de la masa muscular, huesos, grasa y agua en el cuerpo (retención de líquidos).

En la actualidad, la obesidad se ha convertido en un grave problema de salud pública, sobre todo, en los países industrializados.



Causas

La obesidad se origina con el transcurso del tiempo y la principal causa es la ingesta de más calorías de las que la persona consume con su metabolismo basal más la actividad física que realiza. El equilibrio entre la ingesta de calorías y las calorías que se pierden es diferente en cada persona. Hay diversos factores que pueden influir en el peso corporal y acumulación de  grasa en el organismo: - Constitución genética. - Exceso de comida. - Mala regulación del apetito y saciedad. - Malos hábitos dietéticos adquiridos desde la infancia. - Consumo de alimentos hipercalóricos y ricos en grasas. - Consumo excesivo de bebidas alcohólicas. - Sedentarismo y falta de actividad física. Los adipocitos son las células que almacenan la grasa y están presentes en los diversos depósitos de tejido adiposo del organismo. Estas células están adaptadas para almacenar el exceso de energía procedente de los alimentos en forma de un tipo de grasas, llamadas triglicéridos. Cuando es necesario, estos depósitos se liberan en forma de ácidos grasos que pueden ser utilizados también para la obtención de energía. Este sistema se regula mediante hormonas y neurotransmisores de las de vías endocrinas y nerviosas.

Obesidad: Prevención

La prevención de la obesidad se debe hacer desde la infancia, acompañando a los niños a adquirir unos buenos hábitos de estilo de vida que les permitirán tomar decisiones saludables respecto su salud y alimentación en un futuro. El estilo de vida saludable debe se un objetivo común para toda la familia, por ejemplo:
  • Seguir un plan saludable de alimentación familiar, eviitar comprar alimentos malsanos.
  • Vigilar el tamaño de las raciones. Algunos restaurantes de comida rápida ofrecen raciones desproporcionadas.
  • Mantenerse activo físicamente.
  • Reducir el tiempo que se pasa frente a las pantallas.

Obesidad: Tratamiento

El tratamiento de la obesidad se fundamenta en el cambio e estilo de vida. Además se pueden necesitar algunos tratamientos farmacológico o quirúrgicos según cada caso en particular.
  • Cambios de estilo de vida:
    • Alimentación saludable siguiendo las recomendaciones de un dietista-nutricionista,, con el objetivo de reaprender a comer, cambiar los hábitos malsanos, conocer las formas de preparación de alimentos, etc.
    • Realizar actividad física regular. Es recomendable que sea un ejercicio dirigido con un monitor que aconseje los ejercicios más oportunos para cada persona y sus posibilidades.
    • Aprender a manejar las situaciones de estrés o ansiedad.
    • Obtener apoyo de familiares y amigos.
  • Medicamentos o remedios herbales: siempre tienen que estar prescritos por un médico. Evitar automedicarse por el riesgo de efectos secundarios graves o incompatibilidades.
  • Cirugía bariátrica: es la cirugía para bajar de peso. No todos los casos de personas con obesidad pueden o deben someterse a una operación quirúrgica, sino que el equipo multidisciplinar de profesionales de la salud valora cada caso. Hay diferentes técnicas quirúrgicas pero ninguna de ellas sustituye a los cambios de estilo de vida.

Obesidad: Diagnóstico

El diagnóstico de la obesidad es fundamentalmente clínico, es decir, se obtiene por la historia clínica y la exploración física. El parámetro que define esta relación entre peso y talla es el índice de masa corporal, que se calcula dividiendo el peso de la persona en kilogramos, entre la talla en metros elevada al cuadrado. IMC = peso (kg) / talla2 (m2) Según el índice de masa corporal, la Organización Mundial de la Salud clasifica la obesidad en diferentes grados:
  • Normopeso: IMC 18,5 - 24,9 Kg/m2
  • Sobrepeso: IMC 25 -29 Kg/m2
  • Obesidad grado 1: IMC 30-34 Kg/m2
  • Obesidad grado 2: IMC 35-39,9 kg/m2
  • Obesidad grado 3: IMC 40-49,9 kg/m2
  • Obesidad grado 4 u obesidad extrema: IMC >50 kg/m2
Según la distribución de la grasa corporal también se clasifica la obesidad en:
  • Obesidad periférica o ginoide (forma del cuerpo comparable a una pera): la grasa acumulada se encuentra en muslos y caderas. Ocurre con más frecuencia en mujeres y está relacionada con problemas como las varices y la artrosis en las rodillas.
  • Obesidad abdominal o androide (forma del cuerpo comparable a una manzana): el exceso de grasa se encuentra en el abdomen, el tórax y la cara. Está muy asociada con la diabetes y enfermedades del corazón.
  • Obesidad homogénea: no hay un predominio del exceso de grasa en una zona u otra, sino que se reparte por el cuerpo en las mismas proporciones.
Otras formas de clasificar la obesidad son:
  • Obesidad primaria: cuando existe un desequilibrio entre gasto energético y la ingesta de alimentos.
  • Obesidad secundaria: que es consecuencia de algunas enfermedades o trastornos que ocasionan aumento de la grasa corporal: enfermedades endocrinas, algunos medicamentos, síndromes cromosómicos...
  • Obesidad hipertrófica: ocurre por un aumento en el volumen de adipocitos (células que almacenan grasas).
  • Obesidad hiperplásica: ocurre por un aumento el número de los adipocitos.
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