Neuromielitis óptica

¿Qué es?

La neuromielitis óptica es una enfermedad inflamatoria, autoinmune y desmielinizante del sistema nervioso central que afecta los nervios ópticos y la médula espinal. También se denomina síndrome de Devic.

Es bastante infrecuente y afecta cuatro veces más a mujeres que a hombres. Puede suceder tanto en la infancia como en la edad adulta entre los 40 y 50 años.

No debe confundirse con neuritis óptica y mielitis, que ocurren en la esclerosis múltiple; aunque antiguamente se consideraba que formaba parte de esta enfermedad.

Causas

La causa de la neuromielitis óptica no es conocida con total exactitud. En la evolución de la enfermedad, los anticuerpos y las células del sistema de defensa del organismo (sistema inmunitario) atacan y destruyen la vaina mielina o sustancia grasa protectora que envuelve las fibras nerviosas en los nervios ópticos y la médula espinal. Recientemente ha sido descubierto el anticuerpo en la sangre que está implicado en el origen de la neuromielitis optica, que se ha denominado anticuerpo de inmunoglobulina G de la neuromielitis óptica (IgG-NMO). Este anticuerpo sirve de biomarcador de la enfermedad para distinguirlo de la esclerosis múltiple. Está presente en 7 de cada 10 personas con neuromielitis óptica y en ningún caso de esclerosis múltiple.

Neuromielitis óptica: Síntomas

Los síntomas de la neuromielitis óptica son derivados del daño en los nervios ópticos y en la médula espinal.
  • Síntomas oculares: dolor en los ojos y pérdida de visión.
  • Síntomas medulares: debilidad, entumecimiento, rigidez o parálisis en los brazos y las piernas, alteraciones de la sensibilidad, pérdida de control de la vejiga urinaria y el intestino.
El curso evolutivo de la neuromielitis óptica es impredecible, los ataques de la enfermedad pueden ser reincidentes y ocurren con un intervalo de meses o años. La discapacidad que producen los brotes es acumulativa, es decir, en cada ataque se perjudican nuevas áreas del sistema nervioso.

Neuromielitis óptica: Diagnóstico

El diagnóstico de la neuromielitis óptica se realiza en base a la historia clínica de la persona, sus síntomas y las pruebas que permitan distinguirla de otras enfermedades o confirmar su existencia. Entre las exploraciones con pruebas complementarias que se realizan para el diagnóstico de neuromielitis óptica se incluyen: - Estudio del fondo de ojo. - Resonancia magnética nuclear del cerebro y la médula espinal. - Análisis del líquido cefalorraquídeo. - Serologías de los autoanticuerpos específicos IgG-NMO. - Examen neurofisiológico con potenciales evocados.

Neuromielitis óptica: Tratamiento

En el tratamiento de la neuromielitis óptica no es posible la curación total de la enfermedad, pero sí se ofrecen terapias para tratar los brotes o ataques, para reducir los síntomas y para evitar las recaídas. Aunque no existe ningún fármaco específico para la neuromielitis óptica, se utilizan medicamentos o terapias, como inmunosupresores, corticoides, anticuerpos monoclonales, etc. También puede ser de utilidad la plasmaféresis o recambio del plasma sanguíneo, que separa los anticuerpos dañinos del resto de la sangre. Las personas con neuromielitis óptica que llegan a padecer mayor discapacidad requieren terapias combinadas con diferentes profesionales, como terapeutas ocupacionales, fisioterapeutas, médicos rehabilitadores y servicios sociales para atender las diversas necesidades de forma personalizada.

Neuromielitis óptica: Prevención

No se conoce un modo de prevención de la neuromielitis óptica.

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