Malformación arteriovenosa cerebral

¿Qué es?

La malformación arteriovenosa cerebral (MAV) es un trastorno de los vasos sanguíneos del cerebro en la que se producen conexiones anormales entre las arterias y las venas cerebrales.

En general, esta malformación arteriovenosa se forma en el cerebro antes de nacer.

Es muy poco frecuente y, aunque está presente desde el nacimiento, los síntomas pueden presentarse en cualquier edad. También hay casos que pueden suceder durante la edad adulta.

Hay personas que, además de las malformaciones arteriovenosas cerebrales, también pueden tener aneurismas (o dilataciones) en algunas arterias del cerebro.

Causas

La causa de una malformación arteriovenosa cerebral (MAV) se desconoce. El mecanismo de acción describe que estas MAV ocurren cuando algunas arterias del cerebro se conectan directamente con las venas más próximas sin realizar la conexión normal a través de los capilares (vasos de pequeño tamaño). El problema de una MAV ocurre cuando se rompe esta malformación y sucede una hemorragia cerebral que interrumpe la correcta circulación de la sangre. La ruptura  de una MAV se debe al aumento de la presión arterial y los daños que se ocasionan en el tejido del interior del vaso sanguíneo.

Malformación arteriovenosa cerebral: Síntomas

Los síntomas más frecuentes de una malformación arteriovenosa cerebral (MAV) que ocurren casi en la mitad de los pacientes son los que corresponden a un ictus o accidente cerebrovascular, provocado por la hemorragia o sangrado en el interior del cerebro. Cuando la ruptura de la MAV provoca una hemorragia, los principales síntomas son:
  • Confusión
  • Ruidos o zumbidos en el oído (tinnitus pulsátil)
  • Dolor de cabeza (cefalea) en una o más partes de la cabeza que puede parecer migraña
  • Dificultad para caminar
  • Convulsiones
Otros síntomas se deben al aumento de presión intracreal o compresión de una área del cerebro. Por ejemplo:
  • Alteración de la visión      
  • Mareo
  • Debilidad muscular en cualquier parte del cuerpo y de la cara
  • Entumecimiento en cualquier parte del cuerpo

Malformación arteriovenosa cerebral: Diagnóstico

Para el diagnóstico de una malformación arteriovenosa cerebral (MAV) es necesaria la historia clínica completa junto con la exploración física que incluya el examen neurológico detallado. Las pruebas complementarias que se pueden utilizar para diagnosticar una MAV son:
  • Tomografía computarizada (TAC)
  • Resonancia magnética
  • Electroencefalograma
  • Angiografía cerebral
  • Angiografía por tomografía computarizada o resonancia magnética
  • Venografía por resonancia magnética

Malformación arteriovenosa cerebral: Tratamiento

El tratamiento de una malformación arteriovenosa cerebral (MAV) debe hacerse de forma totalmente individualizada, valorando el riesgo de que la MAV se rompa o sangre y el riesgo de las complicaciones que puedan surgir tras un tratamiento quirúrgico. Cuando ocurre un sangrado de una MAV es una emergencia médica que precisa ser tratada lo antes posible. Según los síntomas que presente se tratan las convulsiones, el aumento de presión intracraneal y cualquier focalidad neurológica que ocurra. Siempre que sea posible, el tratamiento definitivo es eliminar la malformación arteriovenosa cerebral mediante el tratamiento quirúrgico oportuno para cada caso, que puede ser:
  • Cirugía cerebral abierta: extirpar la malformación
  • Embolización o tratamiento endovascular: introducción de un catéter hasta los pequeños vasos del cerebro, donde se encuentra la MAV, e inyección de una sustancia dentro de los vasos malformados para detener el flujo de sangre dentro de la MAV.
  • Radiocirugía estereotáctica: aplicar radiación directamente sobre la MAV, que genera una cicatrización y reducción de la malformación. Es útil para pequeñas malformaciones que no se pueden extirpar.

Malformación arteriovenosa cerebral: Prevención

La prevención de la aparición de una malformación arteriovenosa cerebral (MAV) no es siempre posible, pero sí se debe hacer especial hincapié en reducir o eliminar cualquier factor de riesgo cardiovascular que pueda empeorar o producir complicaciones sobre la MAV.
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