Linfoma no Hodgkin

¿Qué es?

El linfoma no Hodgkin es un cáncer de la sangre que se produce sobre unas células linfoides (de la sangre) que se conocen como linfocitos, que forman parte del sistema defensivo inmunológico de nuestro cuerpo. Estos linfocitos se encuentran en los ganglios linfáticos y en otros tejidos como el bazo o la médula ósea.

Cuando hay un linfoma no Hodgkin se produce un crecimiento incontrolable de estos linfocitos que hace que los órganos que crean estas células crezcan de tamaño pudiendo salir estas células descontroladas a otros órganos y tejidos de manera descontrolada.

Causas

En la mayoría de los casos se desconoce la causa del linfoma no Hodgkin. Sin embargo parece que estos tumores se pueden desarrollar en personas con sistemas inmunitarios debilitados, entre ellas quienes se han sometido a un trasplante de órganos o tienen infección por VIH. El linfoma no Hodgkin afecta con mayor frecuencia a los adultos aunque también hay casos en niños. Los hombres lo presentan más frecuentemente que las mujeres.

Linfoma no Hodgkin: Síntomas

Los síntomas del linfoma no Hodgkin pueden variar bastante según las personas. Hay personas que debutan tras una adenopatía, que sería la inflamación de uno de estos ganglios. En otras ocasiones pueden dar lugar a fiebre, sudor, pérdida de peso, cansancio, tendencia a coger infecciones. En ocasiones pueden presentarse como dolor debido al aumento de tamaño y la infiltración del tumor en ciertos órganos abdominales

Linfoma no Hodgkin: Diagnóstico

Para el diagnóstico de los linfomas no Hodgkin es necesario tomar una biopsia de alguno de los ganglios que están aumentados de tamaño para estudiarlo en el microscopio y ver que existen estos linfocitos de manera incontrolable. Además hará falta ampliar el estudio para conocer la extensión del tumor ya que hay riesgo que vaya a otros órganos y tejidos por lo que será necesario análisis de sangre, pruebas de imagen como radiografías, ecografía, gammagrafía, ecografía, TAC o un PET corporal y también una biopsia medular para valorar el estado y la posible enfermedad en la médula ósea.

Linfoma no Hodgkin: Tratamiento

El tratamiento de los linfomas no Hodgkin varía en función de la extensión y el grado de malignidad del tumor que nos lo darán las pruebas comentadas anteriormente. Los tratamientos más empleados para este tipo de tumor suele ser la quimioterapia, la radioterapia o ambas. El trasplante de células madre sanguíneas para recuperar la médula ósea tras dosis altas de quimioterapia es una opción que también se está empleando en algunas personas.  En ocasiones, las personas con linfoma no Hodgkin necesitan trasplantes de sangre y de plaquetas.

Linfoma no Hodgkin: Prevención

En muchos de los casos no hay un factor que haya causado el linfoma por lo que es difícil dar las claves para la prevención. Aunque hay una serie de recomendaciones que se pueden tener en cuenta:
  • Controlar el peso y la alimentación: parece que en personas obesas hay más riesgo de este tumor. Hay que evitar el consumo de grasas y seguir una alimentación saludable.
  • Evitar infecciones como el VIH que pueden disminuir nuestro sistema inmunológico defensivo.
  • Evitar drogas intravenosas y relaciones sexuales de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de contagio de enfermedades infecciosas.
  • Evitar la gastritis mediante medicación y dieta parece disminuir el riesgo de entrar en contacto con una bacteria, el Helicobacter pilory que parece relacionarse con un tipo de linfoma no Hodgkin del estómago.
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