Leptospirosis

¿Qué es?

La leptospirosis es una enfermedad infecciosa que ocurre tras el contagio con la bacteria leptospira. Se clasifica como una zoonosis porque se trata de una enfermedad que infecta a los animales y se transmite a los seres humanos.

La infección ocurre en climas cálidos y también se conoce como enfermedad de Weil o ictericia de Weil.

 

 

Causas

La causa de la leptospirosis es la infección por la bacteria leptospira. La leptospira es una bacteria en forma de espiral delgada, con los extremos en forma de gancho, que vive en el medio acuático, es capaz de moverse y precisa oxígeno para sobrevivir. Esta bacteria leptospira puede encontrarse en aguas dulces contaminadas por la orina de animales. Los seres humanos también pueden infectarse si entran en contacto con animales infectados por leptospirosis. Excepto en casos excepcionales, la leptospirosis no se propaga de una persona a otra. Algunos de los factores de riesgo de leptospirosis son:
  • Estar expuesto al contagio por motivo laboral. Por ejemplo: agricultores, granjeros, trabajadores de los mataderos, cazadores, veterinarios, leñadores, personas que trabajan en el alcantarillado, personas que trabajan en arrozales y personal militar.
  • Ciertas actividades recreativas: nadar en aguas dulces, practicar deportes de canoa o kayak y ciclomontañismo en áreas cálidas.
  • Exposición en ambiente doméstico: tener perros como mascotas o ganado doméstico, los sistemas de recolección de agua de lluvia o contacto con roedores infectados.

Leptospirosis: Síntomas

Los síntomas de la leptospirosis pueden tardar en aparecer después del contagio entre 2 y 26 días, con un promedio de 10 días. Los síntomas más frecuentes incluyen:
  • Tos seca
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular
  • Náuseas, vómitos y diarrea
  • Escalofríos
Otros síntomas menos comunes pueden ser:
  • Dolor abdominal
  • Ruidos pulmonares anormales
  • Dolor en los huesos
  • Conjuntivitis
  • Inflamación de los ganglios linfáticos
  • Agrandamiento del bazo o el hígado
  • Dolores articulares
  • Rigidez muscular
  • Sensibilidad muscular
  • Erupción cutánea
  • Dolor de garganta
Entre las complicaciones graves pueden ocurrir: meningitis, sangrados severos o una reacción ante la administración de penicilina (reacción de Jarisch-Herxheimer).

Leptospirosis: Diagnóstico

El diagnóstico de la leptospiosis se realiza a partir de la historia clínica y exploración física. También se deben solicitar pruebas complementarias como: análisis de sangre con detección de los anticuerpos presentes en la sangre contra la bacteria leptospira, estudio de enzimas hepáticas y musculares, análisis de orina y hemocultivos.

Leptospirosis: Tratamiento

En el tratamiento de la leptospirosis están indicados ciertos antibióticos que son activos contra la bacteria leptospira. Por ejemplo: ampicilina, azitromicina, ceftriaxona, cefotaxima, doxiciclina o penicilina. En los casos más complicados o graves puede ser preciso tratamiento complementario en una unidad de cuidados intensivos. El pronóstico generalmente es bueno. A pesar de eso, si no se trata de forma oportuna puede llegar a ser mortal.

Leptospirosis: Prevención

En la prevención de la leptospirosis se debe tener en cuenta lo siguiente: - Evitar áreas de aguas estancadas, especialmente en los climas tropicales. - Cuando se está expuesto a un área de alto riego se deben tomar precauciones para evitar la infección. - En ocasiones, el médico puede prescribir un antibiótico, como doxiciclina o amoxicilina, para disminuir el riesgo de infección.
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