Leishmaniasis: Diagnóstico

Diagnóstico

Para diagnosticar la leishmaniasis hace falta demostrar la presencia del parásito, ya sea en una analítica de sangre o en una biopsia de alguna lesión.

Existen pruebas moleculares que se solicitan mediante un estudio sanguíneo para su diagnóstico, como sería la PCR (reacción en cadena a la polimerasa), la inmunofluorescencia indirecta, el ELISA o la prueba de Montenegro, que consiste en poner a una persona una mínima cantidad del parásito para ver si se produce una erupción dérmica.

Se aconseja, además, una analítica general completa para descartar complicaciones, como alteración renal, hepática o cardíaca.

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