Leishmaniasis

¿Qué es?

La leishmaniasis es una enfermedad producida por un parásito (zoonosis) que se transmite por la picadura de un insecto infectado por dicho parásito. La leishmaniasis se presenta de dos formas:

– Visceral.

– Cutánea.

Causas

La leishmaniasis es una zoonosis y se origina tras la picadura del mosquito flebotomo, que se ha contagiado al picar previamente a un animal infectado por el parásito (en nuestro medio, el más habitual es el perro).

Leishmaniasis: Síntomas

La leishmaniasis tiene dos formas de presentación: la cutánea y la visceral. Cada una tiene sus características clínicas:
  • Leishmaniasis cutánea: se manifiesta con lesiones ulceradas en la piel que aparecen semanas o meses después de la picadura. Normalmente, suelen no doler pero pueden infectarse y dejar cicatrices.
  • Leishmaniasis visceral: afecta a órganos internos como el hígado, la médula ósea o el bazo. En esta forma aparece fiebre, pérdida de peso y aumento de tamaño del bazo y el hígado, lo que desencadena alteraciones analíticas, por ejemplo, anemia.
La leishmaniasis puede dar una serie de síntomas inespecíficos: - Fiebre. - Diarrea. - Vómitos. - Molestias abdominales. - Pérdida de peso. - Tos. - Úlceras en boca.

Leishmaniasis: Diagnóstico

Para diagnosticar la leishmaniasis hace falta demostrar la presencia del parásito, ya sea en una analítica de sangre o en una biopsia de alguna lesión. Existen pruebas moleculares que se solicitan mediante un estudio sanguíneo para su diagnóstico, como sería la PCR (reacción en cadena a la polimerasa), la inmunofluorescencia indirecta, el ELISA o la prueba de Montenegro, que consiste en poner a una persona una mínima cantidad del parásito para ver si se produce una erupción dérmica. Se aconseja, además, una analítica general completa para descartar complicaciones, como alteración renal, hepática o cardíaca.

Leishmaniasis: Tratamiento

El tratamiento inicial de la leishmaniasis es el uso de antimoniales pentavalentes, como el antimoniato de meglumina o el estibogluconato de sodio. En caso de que la primera línea de tratamiento no funcione se puede recurrir a otros fármacos, como la anfotericina, la pentamidina, la aminosidina o la miltefosina.

Leishmaniasis: Prevención

La mejor forma de disminuir el riesgo de leishmaniasis es evitar las picaduras del mosquito flebotomo.  Estos mosquitos suelen picar más en los meses de calor y, sobre todo, en las primeras horas del anochecer. Por ello, se aconseja extremar las medidas de protección de la piel para evitar picaduras: - Uso de mosquiteras. - Ropa protectora. - Repelentes. - Evitar escombros y restos de aguas cerca de la vivienda. Además hay que hacer revisiones a los perros en el veterinario y que usen collares antiparasitarios para evitar el contagio por el parásito Leishmania, lo que evitaría que los mosquitos se contagiaran y propaguen a humanos la enfermedad.
¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR