Legionelosis

¿Qué es?

La legionelosis es la enfermedad infecciosa causada por la baceria del género Legionela. Antiguamente también se había denominado ‘enfermedad del legionario’, debido a que su descubrimiento se relacionó con un brote epidémico de neumonía causado por esta bacteria entre los participantes de una convención de la Legión Americana en Filadelfia (Estados Unidos) en el año 1976.

La mayoría de las infecciones por Legionela ocurren en personas adultas de mediana edad o ancianos. Es muy raro que los niños contraigan la infección.

Causas

La legionelosis está causada por la bacteria del género Legionela, principalmente por la especie Legionella pneumophila. Esta bacteria se puede encontrar  en los sistemas de suministro de agua, refrigeración, sistemas de aire acondicionado y refrigeración de edificios grandes, como hospitales, hoteles, centros de internamiento, etc. La Legionela puede sobrevivir en ambientes cálidos y húmedos, y finalmente contagiar a las personas susceptibles. No se ha podido demostrar que exista el contagio o propagación de la bacteria de una persona a otra. Hay una serie de factores de riesgo que predisponen al contagio de la legionelosis:

Legionelosis: Síntomas

Los síntomas de la legionelosis tienden a empeorar durante los primeros 4-6 días y casi siempre mejoran en la siguiente semana. Estos síntomas pueden ser:
  • Malestar general, intranquilidad o indisposición general.
  • Fiebre, escalofríos y temblores.
  • Tos seca.
  • Expectoración que no produce mucho esputo o moco.
  • Dificultad para respirar.
  • Expectoración con sangre, en ocasiones.
  • Diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
  • Dolor torácico.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor articular, rigidez y dolores musculares.
  • Problemas de equilibrio.

Legionelosis: Diagnóstico

El diagnóstico de la legionelosis debe basarse en la historia clínica detallada en la que destaque el dato del posible contagio por sistemas de refrigeración de edificios. A veces puede haber más personas afectadas y eso también es significativo. La exploración física es importante, la auscultación pulmonar con ruidos anormales, por ejemplo crepitaciones. Entre las pruebas complementarias se incluyen: - Radiografía de tórax. - Análisis de sangre que incluya pruebas de función hepática, gasometría arterial, hemocultivos, broncoscopia, exámenes y cultivos de esputo para identificar la bacteria Legionella pneumophila o bien exámenes de orina para buscar proteínas pertenecientes a la bacteria.

Legionelosis: Tratamiento

El tratamiento de la legionelosis es, sobre todo, la administración de antibióticos tan pronto como haya sospecha de la enfermedad. Muchas veces se inicia el tratamiento antes de tener la confirmación del diagnóstico por las pruebas de laboratorio, ya que pueden tardar un poco; pero ante la sospecha fundamentada de legionelosis se inicia tratamiento antibiótico de forma precoz. Además, según el estado general de la persona y los síntomas que presente también se administran sueros intravenosos para resposición de líquidos y oxígeno en una mascarilla.

Legionelosis: Prevención

La prevención de la legionelosis se basa en evitar los factores de riesgo antes descritos y que sean modificables, y realizar un adecuado mantenimiento de las instalaciones de ventilación y refrigeración de los locales y edificios.
¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR