Intoxicación por monóxido de carbono: Síntomas

Síntomas

Los síntomas de una intoxicación por monóxido de carbono pueden clasificarse en tres formas de presentación: superaguda, aguda y crónica.

Intoxicación superaguda: ocurre si se inhala el gas de forma masiva, por ejemplo en una fuga o escape industrial.  El monóxido de carbono inhibe los centros de control cerebrales y provoca convulsiones, coma y muerte fulminante.

Intoxicación aguda:

  • Inicialmente, la persona intoxicada presenta cefaleas, con sensación de latidos en las sienes (arterias temporales), y náuseas y vómitos. Si continúa la exposición al gas tóxico, los síntomas avanzan con parálisis de las piernas, somnolencia, centelleos o puntos negros en la visión (escotomas visuales) y percepción de ruidos anormales (acúfenos).
  • Después se anulan los reflejos, aparecen convulsiones y coma. Las pupilas están dilatadas (midriasis), hay una respiración debilitada y se altera el latido cardíaco.
  • Puede ocurrir la muerte.
  • Pero si se logra superar la intoxicación aguda la recuperación es lenta, con dolor de cabeza, confusión mental, pérdida de memoria (amnesia), fatiga y debilidad muscular.

Pueden quedar ciertas secuelas tras una intoxicación aguda:

  • Hinchazón en la piel, con zonas duras, rojas y dolorosas o que pierden su aspecto de vitalidad (trastornos tróficos).
  • Alteraciones del sistema nervioso como neuritis periférica, síntomas extrapiramidales y déficits cognitivos.
  • También puede haber alteraciones psiquiátricas.
  • Alteraciones del sistema endocrino, como hipertiroidismo o diabetes.
  • Trastornos pulmonares neumonías, edema agudo de pulmón, etcétera.

Intoxicación crónicaSe produce por la inhalación a largo plazo de pequeñas dosis de monóxido de carbono. Los síntomas pueden ser variados: dolor de cabeza, debilidad, cansancio, ardor de estómago, alteraciones en los análisis (policitemia)…

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