Intoxicación por monóxido de carbono

¿Qué es?

La intoxicación por monóxido de carbono es el trastorno que ocurre por inhalación de este gas en las vías respiratorias y sus efectos en el organismo.

Es una intoxicación potencialmente mortal si no se corrige a tiempo.

El monóxido de carbono es un gas incoloro que se compone de un átomo de carbono y uno de oxígeno. Su fórmula química se representa con las letras CO.

Causas

Las causas de la intoxicación por monóxido de carbono pueden ser:
  • Combustiones incompletas de carbono, por ejemplo:
    • Quemar materia orgánica con insuficiente aporte de oxígeno.
    • Quemar carbón mineral, carbón vegetal, leña, madera, hidrocarburos derivados del petróleo (gasolina, keroseno), explosivos, tabaco...
  • Diferentes gases que contengan monóxido de carbono como:
    • Gas de alumbrado
    • Gas de agua.
    • Gas pobre.
  • Algunas industrias.
El monóxido de carbono tiene unas 220 veces más afinidad que el oxígeno por el grupo hemo de la molécula de hemoglobina (el pigmento rojo de los glóbulos rojos que capta el oxígeno en la sangre), y es capaz de desplazar la unión del oxígeno a la hemoglobina, formando la molécula llamada carboxihemoglobina. Esto provoca que el oxígeno no pueda ser transportado a los tejidos ni a las células y queden bloqueadas las reacciones químicas normales que se realizan gracias la intervención del oxígeno. Por lo tanto ocurre una muerte de las células y daño en los tejidos que puede llegar a ser irreparable si no se corrige a tiempo.

Intoxicación por monóxido de carbono: Síntomas

Los síntomas de una intoxicación por monóxido de carbono pueden clasificarse en tres formas de presentación: superaguda, aguda y crónica. Intoxicación superaguda: ocurre si se inhala el gas de forma masiva, por ejemplo en una fuga o escape industrial.  El monóxido de carbono inhibe los centros de control cerebrales y provoca convulsiones, coma y muerte fulminante. Intoxicación aguda:
  • Inicialmente, la persona intoxicada presenta cefaleas, con sensación de latidos en las sienes (arterias temporales), y náuseas y vómitos. Si continúa la exposición al gas tóxico, los síntomas avanzan con parálisis de las piernas, somnolencia, centelleos o puntos negros en la visión (escotomas visuales) y percepción de ruidos anormales (acúfenos).
  • Después se anulan los reflejos, aparecen convulsiones y coma. Las pupilas están dilatadas (midriasis), hay una respiración debilitada y se altera el latido cardíaco.
  • Puede ocurrir la muerte.
  • Pero si se logra superar la intoxicación aguda la recuperación es lenta, con dolor de cabeza, confusión mental, pérdida de memoria (amnesia), fatiga y debilidad muscular.
Pueden quedar ciertas secuelas tras una intoxicación aguda:
  • Hinchazón en la piel, con zonas duras, rojas y dolorosas o que pierden su aspecto de vitalidad (trastornos tróficos).
  • Alteraciones del sistema nervioso como neuritis periférica, síntomas extrapiramidales y déficits cognitivos.
  • También puede haber alteraciones psiquiátricas.
  • Alteraciones del sistema endocrino, como hipertiroidismo o diabetes.
  • Trastornos pulmonares neumonías, edema agudo de pulmón, etcétera.
Intoxicación crónicaSe produce por la inhalación a largo plazo de pequeñas dosis de monóxido de carbono. Los síntomas pueden ser variados: dolor de cabeza, debilidad, cansancio, ardor de estómago, alteraciones en los análisis (policitemia)...

Intoxicación por monóxido de carbono: Diagnóstico

El diagnóstico de la intoxicación por monóxido de carbono se basa en la historia clínica con el antecedente de la inhalación del gas y también la exploración física. Las pruebas complementarias incluyen:
  • Análisis de sangre
  • Gasometría: mide los gases en la sangre
  • Niveles de carboxihemoglobina medidos por la técnica de espectrofotometría, que calcula la energía de luz que absorbe o transmite esta sustancia.
Otras pruebas para valorar el grado de afectación según los síntomas: electrocardiograma, radiografías, electroencefalograma, electromiografía, etcétera.

Intoxicación por monóxido de carbono: Tratamiento

El tratamiento de la intoxicación por monóxido de carbono consiste en lo siguiente:
  • Primero alejar a la persona de la fuente de exposición
  • Llevar a cabo las medidas de primeros auxilios para asegurar su respiración: reanimación cardiopulmonar si hace falta, soporte vital avanzado, etc.
  • Tratamiento con oxígeno (oxigenoterapia): el oxígeno es antagonista del monóxido de carbono y actúa como antídoto.
  • Cámara de oxígeno hiperbárico (con presiones elevadas de oxígeno), sobretodo en situaciones más graves de riesgo vital.
La vida media del CO en sangre es de 320 minutos; con oxígeno puro se reduce a 80 minutos y con oxígeno hiperbárico (2 o 3 atmósferas) puede disminuir a 20 minutos.

Intoxicación por monóxido de carbono: Prevención

La prevención de la intoxicación por monóxido de carbono se basa en evitar cualquier fuente de este gas, por ejemplo:
  • Hacer las revisiones periódicas de las instalaciones de gas por organismos certificados.
  • No permanecer cerca de fuentes de combustión demasiado tiempo, por ejemplo los tradicionales braseros que usaban antiguamente para calentarse las piernas debajo de una mesa.
  • Asegurarse que cualquier combustión tenga un aporte de oxígeno apropiado.
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