Hipo

¿Qué es?

El hipo, también conocido médicamente como singulto es el sonido inspiratorio que se produce como consecuencia de la contracción brusca, involuntaria, e intermitente del diafragma (un músculo que se encuentra en la base de los pulmones) que hace que la epiglotis se cierre, provocando el típico sonido hic.

El diafragma desciende cuando inhalamos para que los pulmones se llenen de aire, y sube cuando exhalamos para facilitar la salida de aire de los pulmones. Cuando este mecanismo se altera y el diafragma sube o baja antes de lo normal, la respiración normal varía dando como resultado el hipo.

El hipo suele ser un trastorno pasajero y benigno, que apenas dura unos minutos y se resuelve espontáneamente, pero en casos excepcionales puede durar días, semanas, o meses, convirtiéndose entonces en hipo persistente,  que obliga a consultar con el médico ya que puede tener su origen en una enfermedad.

Causas

Las causas del hipo son varias. En las crisis del hipo, las causas que pueden explicar su aparición serían comer en exceso o muy rápido, beber alcohol, ansiedad o excitación, cirugía abdominal, consumir alimentos o líquidos picantes o con muchas especias, patología nerviosa que afecte al músculo diafragma… Si el hipo se hace persistente y se prolonga durante días, semanas e incluso meses, se considera hipo persistente y obliga indagar en causas médicas ya que puede deberse a alteraciones torácicas, gástricas, metabólicas o neurológicas.

Hipo: Síntomas

Los síntomas del hipo pueden variar en función de la duración del mismo- Si el hipo dura menos de 48 horas es algo molesto pero que no conlleva gravedad. Si el hipo se cronifica puede terminar produciendo una invalidez en el paciente y afectar a su día a día.

Hipo: Diagnóstico

Para el diagnóstico del hipo persistente es necesario hacer una historia clínica detallada, una exploración física completa y una serie de pruebas complementarias dirigidas para llegar al diagnóstico.
  • Historia clínica: antecedentes personales (tóxicos, fármacos, enfermedades conocidas…); enfermedades del paciente (pirosis, vómitos, dolor abdominal) indagando en los diferentes sistemas tanto digestivo, como cardiorrespiratorio y neurológico
  • Exploración física: constantes, exploración cardiorrespiratoria, abdominal, neurológica, otorrinolaringóloga,...
  • Pruebas complementarias:
    1. Analítica
    2. Radiografía de tórax
    3. Gastroscopia
    4. TAC torácico
    5. RMN cerebral

Hipo: Tratamiento

El tratamiento del hipo se aconseja que se ajuste a la causa que lo produzca si es que la conocemos. Hay una serie de medidas o remedios que parecen ayudar a frenar el hipo entre los que se pueden citar:
  • Tomar un vaso de agua fría.
  • Beber agua agachando el cuerpo hacia delante.
  • Aguantar la respiración y espirar después lentamente, repitiendo varias veces el proceso.
  • Tomar una cucharada de azúcar.
  • Respirar repetidamente dentro de una bolsa de papel.
  • Tomar una cucharadita de limón o un poco de vinagre.
  • Que te den un susto cuando te encuentres desprevenido (aunque esto puede no ser recomendable para algunas personas, y no se debe hacer con niños).
  • Medicamentos: solo se deben administrar en caso de hipo persistente y bajo prescripción médica. Dentro de los fármacos, el más recomendado es el baclofeno que actúa a nivel neurológico intentando inhibir el centro del hipo. Suele ser efectivo pero puede dar síntomas adversos por lo que hay que tener cuidado a la hora de elegir sobre qué pacientes pueden tomarlo y tener cuidado al retirarlo, sobre todo en ancianos, ya que puede dar alucinaciones. Otras opciones farmacológicas serían: clorpromazina, haloperidol, carbamazepina, amitriptilina o metoclopramida.

Hipo: Prevención

A la hora de prevenir el hipo podemos intentar seguir una serie de medidas de nuestro día a día
  • Comer lentamente para evitar la distensión del diafragma
  • Evitar alimentos picantes que sobrestimulen la formación de ácido gástrico que puede actuar como un reflujo para el esófago
  • Evitar comer en exceso para evitar que el estómago se hinche.
  • Evitar el alcohol y las bebidas gaseosas
  • Intentar controlar ciertas emociones como el miedo, la ansiedad o el estrés
  • Evitar cambios bruscos de temperatura
  • Controla tu respiración
  • No fumes
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