Hipertermia maligna

¿Qué es?

La hipertermia maligna significa alta temperatura corporal. Es una enfermedad hereditaria que produce una rápida elevación de la temperatura junto con contracciones musculares intensas cuando la persona recibe anestesia general. No se debe confundir con la hipertermia causada por una insolación o infección.

Causas

La causa de la hipertermia maligna es hereditaria, es decir, se transmite de padres a hijos. El tipo de herencia es autosómica dominante, lo cual significa que es suficiente con que uno de los padres sea portador de la enfermedad para que el hijo la herede. Además, puede presentarse junto con otras enfermedades musculares hereditarias, como algunos tipos de miopatía.

Hipertermia maligna: Síntomas

Los síntomas de la hipertermia maligna son:
  • Aumento rápido de la temperatura a 40,5ºC o más.
  • Sangrado.
  • Orina de color marrón oscuro.
  • Dolor muscular sin una causa indentificable, como el ejercicio físico o una lesión muscular.
  • Tensión y rigidez muscular.
  • Frecuencia cardíaca rápida o irregular.

Hipertermia maligna: Diagnóstico

El diagnóstico de la hipertermia maligna se realiza de forma clínica, es decir, en base a la historia, antecedentes y síntomas actuales de la persona, junto a la exploración física y estudios. A menudo, se diagnostica después de recibir anestesia en una intervención quirúrgica, en la que la persona experimenta los síntomas propios de la enfermedad. Resulta de gran ayuda conocer los antecedentes familiares de hipertermia maligna o en ocasiones de muerte inexplicable durante un proceso de anestesia. Las pruebas complementarias para el estudio diagnóstico pueden ser:
  • Análisis de sangre con pruebas de coagulación sanguínea (tiempo de protrombina, tiempo parcial de tromboplastina) y niveles de creatinafosfoquinasa (enzima que se encuentra en el tejido muscular y se eleva en la sangre cuando el músculo se destruye durante una crisis de la enfermedad).
  • Análisis de orina que incluya presencia de mioglobina (una proteína del tejido muscular).
  • Pruebas genéticas para buscar anomalías en los genes vinculados con la enfermedad.
  • Biopsia del músculo.

Hipertermia maligna: Tratamiento

En el tratamiento de la hipertermia maligna durante un episodio de crisis aguda, es habitual administrar medicación relajante muscular, por ejemplo, el fármaco antagonista del calcio llamado dantroleno, el cual actúa inhibiendo la interrelación entre la relajación y la contracción del músculo. Además, se toman medidas físicas para reducir la temperatura corporal, como envolver a la persona en una frazada refrescante. Es importante mantener una correcta hidratación con sueros intravenosos para mantener la función renal durante un episodio de hipertermia, ya que las proteínas y sustancias procedentes del tejido muscular liberadas a la sangre podrían sobrecargar a los riñones.

Hipertermia maligna: Prevención

La prevención de la hipertermia maligna se debe tener en cuenta a la hora de un procedimiento quirúrgico que implique anestesia general. El anestesista debe tomar las medidas oportunas para evitar tanto como sea posible que se desencadene una crisis de hipertermia maligna. En general, la prevención de la hipertermia también consiste en evitar el consumo de drogas estimulantes, como cocaína, anfetaminas y éxtasis, ya que pueden desencadenar crisis en personas propensas. Si una persona conoce que en su familia existen antecedentes de miopatía, distrofia muscular o hipertermia maligna se recomienda solicitar asesoría genética.  
¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR