Hernia discal: Tratamiento

Tratamiento

El tratamiento de la hernia discal puede enfocarse de diversas maneras, según la afectación o gravedad de la hernia.

Inicialmente se puede tratar con analgésicos y antiinflamatorios, junto con un período corto de reposo relativo y seguidamente ejercicios de fisioterapia.

En ocasiones, esto no es suficiente y son precisas inyecciones de corticoides (infiltraciones), relajantes musculares, analgésicos de tipo opiáceo u otros fármacos que intervengan sobre el dolor producido por la afectación de las raíces nerviosas (dolor neuropático).

En los casos más graves puede ser necesario recurrir a la cirugía que ofrece diferentes técnicas, por ejemplo, la discectomía, es decir, extirpar parte del disco intervertebral o todo el disco completo. Cualquier procedimiento quirúrgico se valorará de forma individualizada para ver cuál es la mejor opción para la persona.

La persona que sufre el dolor agudo producido por una hernia discal, puede tener en cuenta algunas indicaciones para el cuidado de su espalda:

  • Reduzcir la actividad durante los primeros días.
  • Reiniciar lentamente las actividades habituales.
  • Evitar levantar objetos pesados o doblar la espalda durante las primeras seis semanas después de que comience el dolor.
  • Después de dos a tres semanas, iniciar muy lentamente la práctica de la actividad física moderada y suave.
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