Gastroenteritis

¿Qué es?

Se conoce como gastroenteritis al conjunto de trastornos producidos por la inflamación (ya sea de origen infeccioso o no) de las mucosas del estómago y del intestino. El síntoma principal y más conocido popularmente de la misma es la diarrea, aunque tiene otros también comunes a múltiples patologías como las náuseas, los vómitos, el dolor abdominal, etc. Respecto al origen, aunque existen múltiples causas posibles, lo más común es que sea causada por un virus.

La gastroenteritis se subclasifica según la duración de los síntomas:

  • Gastroenteritis Aguda: No dura más de 14 días
  • Gastroenteritis Persistente: Dura entre 15 y 30 días
  • Gastroenteritis crónica: Dura más de 30 días

La consecuencia más peligrosa de una gastroenteritis, y con la que más cuidado hemos de tener, es la deshidratación, que suele originarse fruto de la diarrea, aunque también puede surgir a causa de vómitos.

Causas

Las causas de la gastroenteritis se pueden clasificar por los siguientes motivos:
  • Infecciones: por causas entéricas o extraintestinales.
  • Alergia alimentaria: a proteínas de leche de vaca o a proteínas de huevo.
  • Transtornos absorción/digestión: por déficit de lactasa o po déficit de sacarasa-isomaltasa.
  • Cuadros quirúrgicos: por apendicitis aguda o por invaginación.
  • Ingesta de fármacos: por laxantes o antibióticos.
  • Intoxicación metales pesados: por cobre, zinc...
Aunque la gastroenteritis puede estar originada por cuestiones no infecciosas, lo más común es que la principal causa del cuadro sea una infección entérica, más concretamente, una infección vírica entérica (sobre todo en niños). Las bacterias pueden tomar protagonismo como agentes causales también en determinadas épocas del año y en niños mayores, siendo los agentes predominantes en estos casos Salmonella spp y Campylobacter spp. Distinguimos aquí también los tipos de virus que más comúnmente causan esta situación:
  • Rotavirus: Son el principal agente etiológico en la infancia. Suelen dar una forma más grave de gastroenteritis en niños (es el agente causal más detectado en los casos que requieren ingreso hospitalario) y, en países templados, se da predominantemente en los meses fríos.
  • Norovirus: Afecta a personas de cualquier rango de edad. Es altamente contagioso y puede aparecer en forma de epidemia en cualquier momento del año.
  • Adenovirus Entérico: Se trata de un virus que causa una forma leve de la enfermedad (de hecho en adultos no suele provocarla), que afecta sobre todo a niños menores de 2 años. Es menos contagioso que los anteriores y no se da por estaciones, es constante todo el año.
  • Astrovirus: Se da en gente de todas las edades, aunque se da más en menores de 4 años. Tiene picos de infección en los meses fríos.
Cabe mencionar, que existen dos principales mecanismos de contagio:
  • Tocar a una persona o superficie infectada con el virus y no lavarse las manos.
  • Consumir comida o líquidos que contengan el virus en los mismos. Si las personas contagiadas no se lavan las manos con cuidado, se puede extender el contagio.

Gastroenteritis: Síntomas

Los principales síntomas de la gastroenteritis son:
  • Diarrea: El síntoma capital en la gastroenteritis, definida como más de 3 deposiciones al día de consistencia disminuida, se da en la mayoría de casos de la enfermedad, independientemente de la causa, aunque en función de la misma sí variarán los síntomas en intensidad y duración. Ésta se produce porque el volumen de agua existente en el intestino es excesivo para lo que puede absorber, por lo que se excreta al exterior en forma de heces líquidas. Para haber llegado a esta situación, se tiene que haber producido en el intestino un fallo a la hora de absorber líquido (absorbiendo de menos, por lo que quedaría demasiado en la luz del tubo) o de secretarlo (secretando de más).
  • Vómitos: Otro de los síntomas más habituales, puede concurrir con la diarrea, pero se suelen dar por separado. En este caso, la presencia de vómitos suele ser sugestiva de que la infección es de origen viral.
  • Náuseas
  • Fiebre
  • Dolor Abdominal
  • Dolor de Cabeza
  • Malestar General
Existen unas posibles complicaciones que surgirían en caso de que la gastroenteritis persista en estos síntomas sin tratamiento:
  • Deshidratación: Debido a la pérdida constante de líquidos a través del tubo digestivo.
  • Alteraciones electrolíticas: Debido a la pérdida indiscriminada de líquidos y los iones que estos contienen en su interior.

Gastroenteritis: Diagnóstico

El diagnóstico de la gastroenteritis es eminentemente clínico, es decir, que se diagnostica con los síntomas y signos que apreciamos en el paciente. Habitualmente las pruebas de laboratorio o de imagen no son necesarias salvo que el cuadro clínico sea muy intenso o persistente o se sospeche que su origen no es infeccioso, en cuyo caso estas pruebas ayudarían a determinar la causa. Existen una serie de signos y síntomas de alarma que nos guían para saber cuándo una gastroenteritis se complica, o es necesario volver a acudir al médico y que reevalúe la situación:
  • La presencia de signos de deshidratación: Tales como boca seca, sed aumentada, alteraciones de la consciencia, taquicardia, hipotensión, síncope, debilidad, disminución del flujo de orina...
  • Sangre o moco en heces
  • Pérdida de peso
  • Dolor abdominal intenso
  • Síntomas que duran más de una semana
  • Hospitalización o toma de antibióticos reciente
  • Edad superior a los 65 años
  • Embarazadas
  • Comorbilidad con otras enfermedades: Tales como VIH, diabetes mellitus, etc.

Gastroenteritis: Tratamiento

Las gastroenteritis agudas son casi siempre autolimitadas, es decir, que se resuelve el episodio de forma espontánea al cabo de unos días. Por lo que lo más importante y dónde incidirá más el tratamiento es en las medidas de soporte para evitar la deshidratación, la adecuada reposición de líquidos en el cuerpo es la medida terapéutica más importante de todas a la hora de tratar una gastroenteritis aguda. Rehidratación: Es lo más importante, beber líquido y reponer el perdido junto con sus iones. La forma de hacer esto es con sueros orales en la mayoría de casos infantiles, y en adultos con bebidas deportivas o caldos para casos leves-moderados valdría. Solo en casos graves de deshidratación sería necesario rehidratar a través de una vía intravenosa. Dieta: Aunque clásicamente se ha dicho que es necesaria una dieta astringente, hoy en día las recomendaciones al respecto no son tan evidentes, sobre todo si la gastroenteritis es de origen viral, se ha visto que en muchos casos la re-introducción de una dieta completa precozmente es mejor ya que además ayuda a mantener un buen estado nutricional para combatir la enfermedad. - En lactantes con diarrea sí se recomienda que se reanude la lactancia materna sin problema. - En niños, y siempre dentro de una dieta apropiada para la edad, las carnes magras, hidratos de carbono complejos, yogur, frutas y verduras son mejores que los alimentos ricos en grasas y azúcares simples; es importante también evitar refrescos o zumos con alto contenido en azúcar ya que pueden empeorar la diarrea. En niños está en tela de estudio la utilidad del consumo de leche sin lactosa, en principio no se recomienda. - Respecto a adultos, de nuevo no se recomienda restringir ninguna comida, se debe comer según se tolere la propia comida, aunque se dan consejos como la reducción del tamaño de cada ración de comida para ayudar a la digestión. Fármacos: No suelen ser necesarios, el objetivo principal de la terapia es la rehidratación, así que si se usan es porque ayudarán a evitar mayores pérdidas de líquido o para permitir la correcta rehidratación oral. La gama de fármacos es amplia y variada, puede ir desde los antieméticos (que paran los vómitos) a los antibióticos (en caso de ser de origen bacteriano la diarrea) pasando por los inhibidores de la motilidad intestinal.

Gastroenteritis: Prevención

Existe una vacuna para el rotavirus que se está empezando a utilizar con buenos resultados, pero aún no está oficialmente establecida en la sanidad española. Existen medidas higiénicas que pueden ayudar a que no se propague la infección:
  • Lavado de manos: Es importante establecer en el hogar (y en el trabajo, escuela, guardería...) una correcta higiene de manos con jabón para evitar que se produzca la transmisión del virus. Hay situaciones con las que se debe tener especial cuidado y debemos lavarnos las manos siempre: tocar o coger objetos del suelo, antes y después de preparar comidas, tras ir al baño, tras tirar la basura o mover la colada, si tocamos animales o mascotas, tras sonarnos, etc.
  • Cambio de pañales: Especial cuidado con el procedimiento, separar la zona de cambio de pañales de la de preparación de comidas, tener especial cuidado con los pañales usados, las manos y mantener una estricta higiene de la zona en general, limpiarla bien antes y después del cambio.
  • Aguas contaminadas: Hay que tener especial cuidado con fuentes de agua de origen y tratamiento inciertos, sobre todo si estamos de viaje siempre hay que intentar consumir agua envasada y fresca.
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