Fiebre reumática

¿Qué es?

La fiebre reumática es una enfermedad inflamatoria que sucede como una reacción anómala después de una infección bacteriana por estreptococos del grupo A. Por ejemplo, tras una faringitis estreptocócica o la escarlatina.

La fiebre reumática puede ocasionar graves trastornos en el corazón, articulaciones, piel y cerebro.

Es una enfermedad cada vez menos frecuente en países desarrollados, pero todavía es común en países con altos niveles de pobreza y sistemas de salud deficitarios.

La fiebre reumática afecta principalmente a niños de entre 5 y 15 años que han tenido una faringitis estreptocócica o escarlatina.

Causas

La causa de la fiebre reumática es una reacción anormal que se produce en el organismo después de una infección causada por la bacteria estreptococo del grupo A. Por ejemplo, una faringitis estreptocócica o la escarlatina.   En el mecanismo de acción de la fiebre reumática se produce una alteración del sistema inmunitario, de modo que ataca a los tejidos sanos del cuerpo (autoinmunidad) en los cuales se produce inflamación.

Fiebre reumática: Síntomas

Los síntomas de la fiebre reumática se desarrollan entre 14 y 28 días después de que la persona haya padecido una infección estreptocócica, como faringitis o escarlatina. Estos síntomas pueden afectar a varios sistemas del organismo:
  • Síntomas generales: fiebre, hemorragias nasales, dolor en el abdomen, problemas en el corazón que pueden no tener síntomas o derivar en falta de aliento y dolor en el pecho.
  • Síntomas en las articulaciones: dolor, hinchazón, enrojecimiento y calor en las rodillas, codos, tobillos, y muñecas. Es común que el dolor vaya cambiando de una articulación a otra.
  • Síntomas en la piel: erupciones en forma de anillo, 'piel de serpiente’ en el tronco y la parte superior de brazos y piernas, protuberancias o nódulos.
También puede ocurrir un trastorno que afecta al cerebro y sistema nervioso, llamado Corea de Sydenham, en el que sucede una pérdida del control de las emociones con episodios de llanto o risa no controlados, junto con movimientos bruscos y rápidos de la cara, los pies y las manos. Posibles complicaciones:
  • Alteración de las válvulas cardíacas que puede causar una pérdida en la válvula mitral o un estrechamiento que dificulta el paso de la sangre.
  • Lesiones en el músculo cardíaco (miocardio).
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Infección del revestimiento interno del corazón (endocarditis).
  • Inflamación de la membrana externa alrededor del corazón (pericarditis).
  • Ritmo cardíaco que es rápido e inestable.

Fiebre reumática: Diagnóstico

En el diagnóstico de la fiebre reumática es necesario realizar una completa historia clínica y exploración física. El antecedente de infección por faringitis estreptocócica o por escarlatina es muy importante para la sospecha diagnóstica. En la exploración física son imprescindibles la auscultación de los sonidos cardíacos y la valoración de la piel y articulaciones. Además, las pruebas complementarias pueden incluir un análisis de sangre con el que se puede verificar la presencia de infecciones repetitivas por estreptococos. Por ejemplo, con el examen de antiestreptolisina o también otros marcadores de inflamación como la tasa de sedimentación de eritrocitos, electrocardiograma, radiografía de tórax… Para facilitar el diagnóstico de la fiebre reumática se han estandarizado una serie de criterios clínicos, que se dividen en criterios mayores y menores. Cuando la persona cumple con 2 criterios mayores, o con 1 criterio mayor y 2 menores, es muy probable que padezca fiebre reumática, sobretodo si tiene signos de una infección estreptocócica previa. Algunos de los criterios para el diagnóstico de fiebre son:
  • Criterios mayores:
      • Artritis en algunas articulaciones grandes
      • Inflamación del corazón
      • Nódulos debajo de la piel
      • Movimientos rápidos y espasmódicos (corea de Sydenham)
      • Erupción cutánea
  • Criterios menores:
      • Fiebre
      • Resultado del análisis de sangre con una tasa elevada de sedimentación de eritrocitos
      • Dolor articular (artralgia)
      • Alteraciones en el electrocardiograma

Fiebre reumática: Tratamiento

El tratamiento en la fiebre reumática es fundamentalmente la administración de antibióticos, ya que el objetivo es eliminar toda la presencia de las bacterias estreptococos del organismo. Una vez completado la primera tanda de tratamiento, se prescriben más antibióticos, con el objetivo de evitar que la fiebre reumática vuelva a ocurrir.   Se trata de un tratamiento muy a largo plazo:
  • Los niños continúan con tratamiento antibióticos hasta los 21 años.
  • Los adolescentes y adultos jóvenes necesitan tomar antibióticos por lo menos 5 años
  • Si durante el episodio de fiebre reumática han ocurrido problemas cardíacos pueden requerirse los antibióticos por más tiempo o quizás de por vida.
También se prescriben antiinflamatorios de tipo ácido acetilsalicílico o corticoides para reducir la inflamación de los tejidos afectados. En la corea se administran anticonvulsivantes.

Fiebre reumática: Prevención

La forma de prevención más importante de la fiebre reumática es recibir un tratamiento antibiótico rápido, adecuado y efectivo para las faringitis estreptocócicas y la escarlatina.
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