Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo

¿Qué es?

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad infecciosa provocada por un virus que se transmite mediante la picadura de garrapatas. Se trata de una enfermedad incluida en el grupo de las zoonosis, es decir, se transmite entre los animales domésticos o salvajes y el hombre.

La afectación en los seres humanos es grave, con una mortalidad entre el 10 y 40%, es decir, fallecen entre 10 y 40 de cada 100 casos.

La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es endémica en África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia. La mayor parte de los casos se producen en explotaciones ganaderas por el contacto con animales que son portadores de garrapatas infectadas, así como en trabajadores agrícolas, de mataderos y veterinarios.

Causas

La causa de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es el virus Nairoirus de la familia Bunyaviridae. Este virus es transmitido por la picadura de garrapatas infectadas. Los animales que son huéspedes de este virus pueden ser salvajes o domésticos. Por ejemplo: vacas, ovejas y cabras. Muchas aves son resistentes a la infección pero las avestruces sí son vulnerables a ser infectadas. Los animales parece que no sufren la infección, pero son un elemento clave para su transmisión. En el ciclo de transmisión y contagio de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, los animales se infectan por la picadura de una garrapata infectada por el virus, de modo que este virus penetra en el organismo del animal y permanece en su torrente sanguíneo durante una semana, aproximadamente. Cuando otra garrapata pica al animal, se perpetúa el ciclo de contagio. Finalmente, si una garrapata pica a una persona puede contagiarle el virus. También puede haber transmisión de persona a persona si ocurre un contacto estrecho con sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de personas infectadas previamente.

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo: Síntomas

Los síntomas de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo pueden aparecer tras un período de incubación de uno a tres días, con un máximo de nueve días, después de la picadura de la garrapata. Este período de incubación puede ser más largo si el contagio se produce a través de la sangre o tejidos infectados, por ejemplo, ente cinco o seis días, con un máximo de 13 días. Los síntomas de la enfermedad comienzan de forma brusca con fiebre, mareo, dolores musculares (mialgias), dolor y rigidez de cuello, lumbago, dolor de cabeza (cefalea), irritación de los ojos e  hipersensibilidad a la luz (fotofobia). También pueden suceder náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y dolor de garganta al inicio, seguidos de cambios de humor bruscos y confusión mental. Al cabo de entre dos y cuatro días, el comportamiento agitado puede dar lugar a somnolencia, depresión y debilidad. También puede aparecer dolor abdominal en la parte superior derecha con agrandamiento del hígado (hepatomegalia). Otros signos que se pueden detectar en la enfermedad son pulso acelerado (taquicardia), inflamación de los ganglios linfáticos (adenopatías), y erupción de puntitos rojos o violáceos (petequias) en la piel y las mucosas por pequeñas hemorragias. Estas petequias pueden dar paso a erupciones más grandes llamadas equimosis y a otros sangrados mayores. En general, se afectan órganos vitales como el hígado, con hepatitis y hepatomegalia; riñones, con un rápido deterioro renal; pulmones, con insuficiencia pulmonar. Estos fallos orgánicos pueden ocurrir de forma repentina después del quinto día de enfermedad. La mortalidad es bastante elevada: entre el 10 y 40% de casos. La muerte sobreviene durante la segunda semana. Pero en los pacientes que sí se recuperan, la mejoría comienza al noveno o décimo día tras la aparición de la enfermedad.

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo: Diagnóstico

En el diagnóstico de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo son importantes tanto la historia clínica como la exploración física. Además, se realizan distintas pruebas de laboratorio que permiten confirmar la presencia del virus de forma directa o indirecta. Por ejemplo: prueba de inmunosorción enzimática (ELISA), detección de antígeno, seroneutralización, reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR), aislamiento del virus en cultivos celulares. Como los análisis de las muestras con sospecha de enfermedad suponen un elevado riesgo biológico de contagio para el investigador, solamente se llevan a cabo en las condiciones de máxima seguridad biológica y las muestras recogidas para analizar son inactivadas previamente con un tratamiento específico que permite manipularlas con total bioseguridad.

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo: Tratamiento

El tratamiento de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es principalmente una terapia de sostén y soporte vital. Puede ser necesario el ingreso en una unidad de cuidados intensivos (UCI). También se utiliza el fármaco antiviral llamado ribavirina, tanto de forma oral como intravenosa.

Fiebre hemorrágica de Crimea-Congo: Prevención

La prevención de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo puede ser muy complicada porque el ciclo biológico iniciado con la picadura de garrapata entre los animales suele pasar desapercibido y es difícil de controlar. Se utilizan productos químicos que eliminan las garrapatas y los seres humanos deben utilizar repelentes de insectos adecuados. Cuando se produce un brote epidémico en una granja o población de animales, en ocasiones, se toman medidas drásticas como tener a los animales en cuarentena o sacrificar a aquellos infectados. No existe una vacuna para los animales. Actualmente, tampoco existe una vacuna segura y eficaz para los seres humanos aunque se está desarrollando en investigación. La mejor forma de prevención hacia los seres humanos consiste en adoptar medidas como las siguientes:
  • Usar ropa protectora: manga larga, pantalones largos.
  • Usar ropa de color claro para poder detectar fácilmente las garrapatas adheridas a ella.
  • Usar acaricidas autorizados sobre la ropa, es decir, productos químicos que matan las garrapatas en la ropa.
  • Aplicar repelentes autorizados en la piel y la ropa.
  • Examinar regularmente la ropa y la piel en busca de garrapatas y, en caso de encontrar alguna, eliminarla de forma segura.
  • Procurar eliminar o controlar las infestaciones por garrapatas en los animales y en los establos y graneros.
  • Evitar las zonas en que abunden las garrapatas y las estaciones en que están más activas.
  • Usar guantes y otro tipo de ropa protectora durante la manipulación de los animales y de sus tejidos en las zonas endémicas, sobre todo, durante la matanza y procedimientos de sacrificio realizados en mataderos o en el hogar.
  • Estricto control veterinario de los animales.
  • Evitar el contacto físico próximo con personas infectadas por el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.
  • Usar guantes y equipo de protección al atender a las personas enfermas y lavarse siempre las manos después de las visitas y cuidados
¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR