Enfermedad pulmonar obstructiva crónica

¿Qué es?

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad que como bien indica su nombre, afecta a los pulmones de forma duradera en el tiempo –crónica- provocando una obstrucción o impedimento del paso adecuado del aire por la vía respiratoria que corresponde al tejido pulmonar.

La mayoría de personas que sufren EPOC tienen una o dos enfermedades pulmonares relacionadas, que son la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. En la bronquitis crónica las vías respiratorias dentro de los pulmones se encuentran inflamadas, hinchadas y se llenan de mucosidad, lo cual dificulta la respiración. En el enfisema pulmonar existe una destrucción del tejido pulmonar, concretamente en los alvéolos pulmonares, y no es posible el adecuado intercambio de gases oxígeno y dióxido de carbono.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica: Prevención

La mejor prevención de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es no fumar o dejar de hacerlo, y también evitar el humo del tabaco de forma pasiva. También es adecuado limitar la exposición a otras sustancias que pueden irritar los pulmones con el tiempo, por ejemplo, la contaminación del aire, productos químicos y polvo.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica: Síntomas

Los síntomas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) pueden ser muy variados, por ejemplo:  
  • Tos duradera.
  • Tos con expectoración de mucosidad.
  • Disnea o dificultad para respirar, sobretodo durante la actividad física.
  • Sensación de opresión en el pecho por falta de aire.
  • Sonidos respiratorios anómalos, como silbidos (sibilancias), ronquidos (roncus), etc.
Es  habitual que los síntomas de la EPOC comiencen de forma lenta y empeoren durante un período de años si la persona no es diagnosticada y recibe tratamiento lo antes posible. El retraso en el diagnóstico y tratamiento puede dar lugar a complicaciones, como problemas cardiacos, presión arterial alta e infecciones respiratorias. Es frecuente que la persona con EPOC sufra agudizaciones de su enfermedad, algunas de ellas producidas por infecciones respiratorias, que pueden dañar aún más los pulmones.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica: Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) debe iniciarse de la forma más temprana posible para lograr un mejor pronóstico. El tratamiento engloba diversas actuaciones:
  • Cambios en el estilo de vida: dejar de fumar es definitivamente la medida que más puede influenciar en la evolución y pronóstico de la EPOC:
  • Medicamentos: tienen por objetivo aliviar los síntomas y ayudar a respirar con menor dificultad. Hay diferentes grupos de fármacos que son de utilidad: broncodilatadores, permiten relajar la musculatura lisa que rodea las vías respiratorias y facilitar el paso el aire; corticoides, son antiinflamatorios potentes para evitar la inflamación de las vías respiratorias; antibióticos, cuando es preciso tratar infecciones.
  • Oxigenoterapia: en algún momento de la evolución de la EPOC la persona puede necesitar oxígeno de manera regular para respirar. Se puede administrar mediante mascarilla o gafas nasales. Existen bombas de oxígeno que se pueden transportar con un carrito o mochila para realizar simultáneamente las actividades cotidianas o incluso salir a la calle.
  • Vacunas: la persona que padece EPOC tiene más riesgo de contraer infecciones respiratorias y además le puede ocasionar más complicaciones. Por eso está indicada la vacunación frente a la neumonía neumocócica y la gripe.
  • Rehabilitación pulmonar: se trata de una combinación de terapias físicas para ayudar en el control de la enfermedad. Incluye tanto ejercicios como alimentación.
  • Cirugía: Se reserva para los casos más graves y como tratamiento de último recurso, por ejemplo si es preciso una cirugía para reducción de pulmón o si la persona requiere un transplante de pulmón.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica: Diagnóstico

El diagnóstico de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) se realiza en base a unos criterios clínicos, es decir, datos de la historia clínica del paciente y de su exploración física que permiten definir el conjunto de síntomas y signos que corresponden a una EPOC. Además se deben realizar pruebas complementarias como:
  • Espirometría para valorar el aspecto funcional de los pulmones, es decir, sus capacidades y volúmenes de aire de los movimientos respiratorios; además con la espirometría se puede repetir después de una dosis de tratamiento inhalado para dilatar los bronquios (broncodilatador) y de esta manera comparar los cambios entre una espirometría y otra.
  • Pruebas de imagen: radiografía de tórax, tomografía axial computarizada…
  • Análisis de sangre
  • Gasometría arterial
  • Electrocardiograma
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