Enfermedad de Perthes

¿Qué es?

La enfermedad de Perthes se trata de una destrucción o necrosis de la cabeza del fémur.

La cabeza del fémur es la parte que se articula con el hueso coxal en la articulación de la cadera. Es más habitual en una sola cadera que en las dos.

Afecta a los niños entre 4 y 10 años, más frecuentemente a los niños que a las niñas.

Se calcula que cada año ocurre en unos 5 niños de cada 100000.

También se llama necrosis aséptica de la cabeza femoral, necrosis avascular de la cabeza femoral o síndrome de Legg-Calvé-Perhtes en honor a sus descubridores.

Causas

La causa de la enfermedad de Perthes no se conoce con exactitud. El mecanismo que produce la destrucción (necrosis) de la cabeza del fémur es una alteración de la circulación de sangre que nutre el tejido óseo de la cabeza del fémur. La irrigación sanguínea de esta zona depende de unos pequeños vasos que derivan de la arteria circunfleja posterior, que son especialmente vulnerables por la propia anatomía de esta parte de la articulación de la cadera. Al no llegar sangre de forma adecuada a la cabeza del fémur, se produce destrucción del tejido óseo, el hueso se vuelve más frágil y llega a aplastarse y pierde su capacidad de articularse con normalidad, lo cual provoca dolor y cojera en el niño. En  su evolución natural sin tratamiento, la parte de hueso desvitalizado se llega a reabsorber y se inicia un proceso de formación y remodelado de nuevo tejido óseo con nuevos vasos sanguíneos. A partir de ahí pueden suceder dos cosas:
  • Que la cabeza del fémur vuelva a crecer con la forma redondeada adecuada, lo cual supondría la curación por sí sola de la enfermedad.
  • O todo lo contrario, puede formarse hueso de forma anómala y terminar con una cabeza de fémur deformada que impida el movimiento articular.

Enfermedad de Perthes: Síntomas

La enfermedad de Perthes produce síntomas de dolor a nivel de la cadera, de la ingle, del muslo o e la rodilla. El dolor es leve pero puede acentuarse al caminar o con los juegos. Puede desaparecer con el reposo. También hay una cojera más o menos pronunciada. Si la enfermedad no se cura por sí misma y sigue evolucionando, con el tiempo se pierde la movilidad de la cadera, y se limita la rotación interna y la separación (abducción). Debido a esto varios músculos vinculados a la cadera sufren contracturas y atrofia. Puede llegar a producirse que una pierna quede más corta que la otra (dismetría de las extremidades).

Enfermedad de Perthes: Diagnóstico

El diagnóstico de a enfermedad de Perthes se sospecha con la historia clínica y la exploración física. La confirmación diagnóstica se realiza a partir de la radiografía de cadera que mostrará diferentes alteraciones según el grado de afectación y el tiempo de evolución. En fases muy precoces de la enfermedad puede suceder que no se encuentren hallazgos en la radiografía y sea necesaria otra prueba de imagen como una resonancia magnética.

Enfermedad de Perthes: Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad de Perthes depende de la gravedad del caso. En casos leves puede ser suficiente con el reposo en cama, evitar el apoyo de la extremidad con muletas, evitar la actividad deportiva y posteriormente realizar terapia de rehabilitación. El dolor y la inflamación se tratan con analgésicos habituales. En casos más avanzados el objetivo es que la remodelación del hueso de la cabeza femoral logre hacerse de forma que la articulación quede en perfectas condiciones y capacidad de movimiento. Para ello a veces se puede optar por el tratamiento conservador, con férulas ortopédicas o de yeso que limiten ciertos movimientos y permitan que la cabeza del fémur quede colocada en su posición óptima para acomodar correctamente el hueso. En ocasiones, los niños no toleran bien llevar aparatos ortopédicos durante largo tiempo y esa opción de tratamiento puede acarrear problemas de tipo psicológico que precisen atención especializada. Otra opción es el tratamiento quirúrgico que permita el buen posicionamiento de la cabeza femoral. La cirugía es recomendable en niños mayores de 7 años o en aquellos que no toleren llevar una férula de ortesis.

Enfermedad de Perthes: Prevención

La prevención de la enfermedad de Perthes no se conoce. Es importante su detección precoz para mejorar el pronóstico.
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